MMDEPORTES
22 de abril de 2014 / 05:58 a.m.

Sólo restan 50 días para que de inicio el Mundial de Brasil 2014 y te recordamos el héroe uruguayo de 1950. Alcides Ghiggia.

Fue el 16 de julio de 1950 cuando en el Estadio Maracaná, en Rio de Janeiro, brasileños y charrúas disputaron la final de la Copa Mundial ante cerca de 200 mil espectadores.

Corría el minuto 79, el marcador estaba 1-1, cuando Ghiggia acarreó el balón al área por la punta de la derecha , sacó potente disparo con la pierna diestra y venció al portero Barbosa, colocando el esférico a primer poste y el 2-1 que a la postre significaría el título mundial para Uruguay.

Alcides Edgardo Ghiggia, apodado 'Ñato', nació el 22 de diciembre de 1926 en Montevideo. Pese a que de joven jugaba basquetbol, amaba el futbol y decidió dejar los estudios y entró al Sud América en 1946.

Un año después se lo llevaron a Buenos Aires para probarlo, pero no contaron con él. Después se fue al Peñarol y comenzó a mostrar su calidad como jugador.

En 1953 fue contratado por la Roma de Italia. Estuvo ocho años aquí pero sólo ganó una Copa de Ferias. El scudetto lo logró en la única temporada en el Milan, en el 62, aunque jugó apenas cuatro partidos.

A la postre regresó a Uruguay con el Danubio y se retiró profesionalmente del futbol a los 42 años de edad.

Pero sin duda alguna su mayor logro como futbolista profesional fue el ya citado en la Copa del Mundo de 1950, el famoso 'Maracanazo'.

Y es que por muchos periodistas deportivos, analistas, jugadores y ex jugadores, este evento es considerado la hazaña más grande en la historia de los mundiales.

El propio Ghiggia ha declarado en más de una ocasión que "sólo tres personas en la historia han conseguido hacer callar al Maracaná con un sólo gesto: el Papa, Frank Sinatra y yo".

Según algunas personas del medio futbolístico, después del 2-1, el técnico de Uruguay Juan López le pedió que ayudara en defensa, que se olvidara del arco de enfrente. "Ese loco quería hacer el tercero", dicen que dijo López.

Tras el retiro, fue técnico unos meses del club de su debut, el Peñarol. Y hoy, con 87 años, y recuperado milagrosamente después que un camión chocara su auto y lo dejara en coma, es el único sobreviviente del Maracanazo.