23 de mayo de 2014 / 06:30 p.m.

Conforme pasan las horas Madrid se va quedando vacía. Y es que se calcula que 70 mil madrileños viajarán a Lisboa para presenciar mañana la final de la Champions League, que enfrentará al Real Madrid y al Atlético de Madrid.

Lo de menos es tener una entrada, cuyo costo en la reventa alcanza hasta los 8.000 euros (unos 140 mil pesos mexicanos), sino vivir el ambiente ya que son pocos los que realmente tienen un ticket para presenciar el duelo más esperado del fútbol europeo.

Los que sí tienes segura la entrada al estadio de La Luz son los 34 mil afortunados de ambos clubes que han conseguido un boleto -por antigüedad, en el Atlético; por sorteo, en el Real Madrid-, que en caso de viajar juntos en autobús llenarían más de 560 de tamaño medio, es decir, de 60 asientos.

Por lo pronto, la Dirección General de Tráfico española prevé que unos 15 mil vehículos realicen el trayecto entre Madrid y Lisboa, lo que demuestra que ni siquiera el anuncio de responsables municipales de ésta ciudad portuguesa de que no habrá pantallas gigantes para seguir el directo el partido más allá de las zonas reservadas para los aficionados ha enfriado la cita.

La cercanía de las ciudades hace que el aeropuerto no vaya a ser en esta ocasión epicentro del "éxodo" por la final, aunque las ventas de boletos de avión a Lisboa aumentaron un 250% en los últimos días, apenas y se conoció que el Real Madrid y el Atlético de Madrid jugarían la final. Desde hace tres semanas un viaje en avión a Lisboa se vendía hasta en 1000 euros.

No obstante, grupos de aficionados o amigos prefirieron evitar el viaje en coche a Lisboa (se esperan atascos de hasta siete horas) y prefirieron compartir microbuses y ni siquiera alquilarse una habitación de hotel por dos sencillas razones: porque desde hace meses no hay, y las que quedan cobran hasta 3000 euros la noche.

JOSÉ ANTONIO LÓPEZ