20 de abril de 2013 / 02:59 p.m.

México  • Muchos estudiantes jóvenes de jazz se muestran confundidos porque hay mucho por aprender y, en ocasiones, se preocupan por lo menos importante. Por ello, dice el pianista estadunidense Aaron Goldberg, hay que saber priorizar, como explicará en la charla que ofrecerá hoy (sábado) a las 13:00 horas en la Sala Telefónica del Centro Cultural Roberto Cantoral, previo a su concierto a las 20:30 horas.

Antes que nada, hay recordar, dice Goldberg en entrevista, que "el jazz es un lenguaje y la mejor manera de aprender un lenguaje es por el oído, no por medio de los libros o la gramática, sino por el acto de escuchar. Los bebés aprenden automáticamente a hablar sus lenguas nativas de escuchar a sus padres. Yo aprendí el inglés mucho mejor de mis padres, cuando tenía dos años, que en la escuela cuando estudié el español con clase de gramática y todo, que me resultó muy difícil".

Para el pianista y compositor que ha trabajado con grandes músicos, como Joshua Redman, Wynton Marsalis y Betty Carter, para luego seguir con su carrera como líder, "escuchar el jazz y copiar es la mejor manera de aprender y mejorarse como músico. Yo copié, por ejemplo, la música de Miles Davis, John Coltrane, Charlie Parker, Bud Powell, Wynton Kelly, Red Garland, Herbie Hancock, Chick Corea, Bill Evans, Freddie Hubbard y muchos otros".

Una buena experiencia fue tocar, a los 18 años, con Betty Carter, reconocida no sólo por su gran talento como cantante, sino por ser muy demandante con sus músicos. Goldberg confiesa que “tenía mucho miedo, de ella, pero también de tocar con otros grandes músicos y enfrente del público. Tal vez lo más importante que aprendí de ella es a perderme en la música, a llegar a esa zona en la que no piensas nada y sólo reaccionas a lo que está ocurriendo en el momento. También aprendí a que debes ser tú mismo, un artista único con voz propia”.

Formar parte de los grupos de Wynton Marsalis le permitió conocer el valor de “estudiar toda lahistoria del jazz, para conocer todas las épocas y sus maestros, y no sólo concentrarse en una o dos etapas”. Sobre el pianista, Marsalis diría: "Aaron Goldberg tiene un manejo técnico del piano de primera clase, una complejidad tímbrica única, una atención a los matices del desarrollo temático y un intelecto penetrante".

El pianista cuenta que con el saxofonista Joshua Redman, otro de sus grandes maestros, ha tocado "en los mejores festivales, las mejores salas de concierto y enfrente de todo mundo. Fue una gran oportunidad de aprender la música en el escenario, mejorar en el momento, expresarme con confianza y valor, así como a arriesgar. Es una experiencia que es resultado no de hablar sobre ello, sino de tocar".

Goldberg ha desarrollado su proyecto personal en trío, a través de discos como Yes!, Home y World. Esta formación, asegura, "es muy elevada en la historia del jazz para los pianistas. Hay tríos muy famoso y cada uno de ellos tiene su propio sonido: yo no podría evitar haber sido influido por los tríos que me gustan más, como los de Ahmad Jamal, Oscar Peterson, Herbie Hancock, Chick Corea, McCoy Tyner y otros. Todos ellos tenían su propio sonido de trío, así que para mí era un sueño tener mi sonido en este formato. También toco mucho con otros grupos como acompañante, y tocar en trío sin cantante, saxofonista o trompetista, es una oportunidad de ser más el líder y ponerme más al frente e inspirarme más para escribir música para el piano".

Aaron Goldberg se presentará con su trío hoy sábado en la Sala Telefónica del Centro Cultural Roberto Cantoral, Puente de Xoco, Puerta A, colonia Xoco, a espaldas de Plaza Coyoacán, a las 20:30 horas.

XAVIER QUIRARTE