20 de junio de 2013 / 02:15 a.m.

México • Y mis colores es una puesta en escena que retrata los problemas a los que una familia se enfrenta cuando tiene que convivir con un hijo esquizofrénico. Dirigida por Emmanuel Márquez y escrita por Mercedes Gómez, la obra se presenta los domingos a las 13:00 horas en el teatro Isabela Corona de la Ciudad de México.

Inspirado en la necesidad de abordar temas tabú, como la muerte, la sexualidad, la violencia infantil, la obesidad, la homosexualidad y las enfermedades mentales, entre otros, que algunos adultos piensan que no deben darse a conocer, el montaje retrata la vida de un niño que en la vida real padece de esquizofrenia: “Tenemos que aprender a vivir con este tipo de problemáticas. El teatro nos sirve para confrontar y analizar estos temas”, dice Márquez.

Explica que en México hay 700 mil esquizofrénicos. Y no hay mucha información al respecto, como sucede con otras enfermedades: “Los maestros, por ejemplo, deberían saber qué es un esquizofrénico y un maniaco depresivo. Muchos padecimientos avanzan por la falta de conocimiento de la gente”.

La obra está representada por títeres y actores. Para Márquez, esta combinación no es sencilla, pues tienen códigos y reglas de trabajo completamente diferentes: “En este caso, los personajes de la obra son actores y los títeres son niños, porque es importante la proporción y la conectividad. Los niños se conectan más rápido con un títere, pues éstos son más cercanos a los muñecos que tienen en sus casas que con un actor”.

Gómez dice que una de las cosas que emplearon para hacer esta puesta en escena fue integrar a una psicóloga para que observara el boceto inicial de la obra, y les comentara los síntomas y la dinámica de conflicto familiar.

La también profesora de arpa del Conservatorio Nacional de Música recuerda que fue interesante observar cómo se integró al proceso de trabajo la psicóloga, al dar su opinión permanentemente sobre el montaje: “Lo que veíamos desde las butacas era enriquecedor, porque aparecieron distintas emociones, lo que representó material de análisis para darle cuerpo al guión final de la obra de teatro”.

— EMILIANO BALERINI CASAL