16 de noviembre de 2014 / 03:48 a.m.

 

Una fiesta llena de recuerdos, añejas amistades y sobre todo la reiteración de que sigue siendo un ídolo para la afición escarlata, fue lo que se vivió en el homenaje a Hernán Cristante, histórico guardameta que reunió a sus amigos para jugar contra el actual plantel de los Diablos Rojos.

De repente en el infierno el tiempo no sólo se detuvo sino retrocedió más de una década, bajo pretexto de rendirle homenaje a uno de los más ganadores del Deportivo Toluca, el ex portero Hernán. Cristante, en la cancha del estadio Nemesio Diez se volvió a reunir aquel equipo que a fines del siglo pasado y principios del presenté marcó época, se hizo dinastía y metió al club mexiquense entre los más ganadores del futbol mexicano.

Como en los títulos de los Veranos de 1998, 1999 y 2000 otra vez de la mano del técnico Enrique Meza lució ese equipo encabezado por Hernán Cristante en la portería, Omar Blanco, Salvador Carmona, Hassam Viadez y Antonio Taboada en la defensa, Fabián Estay, Enrique Alfaro y Víctor Ruiz en la media cancha, mientras que adelante la gran dupla goleadora integrada por José Manuel Abundis y José Cardozo, escuadra complementada por Rafael García en ausencia de David Rangel.

También acompañaron al arquero argentino otros campeones con Toluca de todas las épocas como: Israel López, César Lozano,  José Cruzalta, Edgar Dueñas, Martín Romagnoli, Diego de la. Torre, Jorge Gómez, Héctor Eugui, Bruno Marioni, Ernesto Corti, Mario Méndez, Edgar González, Jaime Jaramillo, Héctor Medrano, Ramón de la Torre, Manuel de la Torre, Josué Castillejos, Moisés Figueroa y Adán Núñez, todos jugaron en infinidad de cambios que hicieron ambos equipos.

Por Toluca el 11 inicial fu con Miguel Centeno en el arco, Franciaco Gamboa, Jordán Silva, Miguel Almazán, Carlos Esquivel, Alejandro Navarro, Jorge Sartiaguín, Richard Ortiz, Lucas Lobos, Isaac Brizuela y Jerónimo Amione.

COMO EN LOS VIEJOS TIEMPOS Ataviados con una playera blanca y todos con el número 1, el equipo de Amigos de Cristante le puso sabor al homenaje, como hace muchos años tocaron el balón y generaron llegadas que hicieron gritar a una tribuna que casi lleno el inmueble infernal. Como era de esperarse Cristante, Estay, Cardozo y el profesor Enrique Meza fueron los más vitoreados por la porra local que por primera vez en muchos años abucheó al equipo local, Toluca, y se le entró por completo al supuesto visitante, a unos Amigos de Cristante que fueron apoyado con el coro de "olé" en cada uno de sus toques al balón, en partido que se jugó en dos tiempos de 40 minutos.

La superioridad de los Diablos Rojos en condición física era notable, de hecho fue en una jugada al mintió 14 que se pudieron arriba en el marcador, un deborde Lucas Lobos por derecha que sacó servicio para Ricard Ortiz que de cabeza mandó el balón a las redes.

Pero los Amigos de Cristante de inmediato reaccionaron, Cardozo sacó un disparo desde fuera del área, por el vértice derecho, bombeado y con dirección de ángulo superior izquierdo, la tribuna ya grata a el gol, el portero Centeni se vio superado pero el esférico se fue apenas desviado.

Después, José Manuel Abundis sacó un potente disparo, angulado y con dirección de gol, pero al fondo el portero Centeno impidió la anotación.

PORTERO GOLEADOR

Para la segunda parte los Amigos de Cristante siguieron el acecho sobre el arco del Toluca, al minuto 44 José Cardozo provocó un penal, al sentirse tocado por Jordán Silva se dejó caer y el silbante decretó el penal, tiro desde los 11 pasos que inicialmente iba a ser tirado por el propio paraguayo, pero desde la tribua llegó la orden para cambiar al ejecutor, bajo el grito de "Cristante, Crsitante", el cancerbero dejó su arco y se fue al área rival, ahí se enfiló de pierna derecha y con potencia por el centro venció al portero recién ingresado Liborio Sánchez para el 1-1.

OTRA VEZ DIABLO

El momento más esperado por. Hernán Cristante se dio al minuto 55, cuando dejó su lugar en el equipo blanco y se cambió de casaca, desde la banca del Toluca le dieron la playera 1 de los Diablos Rojos, esa que no vestía desde septiembre de 2009 cuando se lesionó en Tijuana y marcó el inicio del fin de su era como choricero.

Lo primero que hizo el portero argentino fue besar el escudo del club mexiquense, se abrazó fraternalmente con Bruno Marioni y se dirigió a la puerta poniente del estadio Nemesio Diez, justo ahí donde están las barras bravas y que lo recibieron con aplausos y cantos: "te queremos, Cristante te queremos" fue el sonido de la tribuna.

EL POSTE DE LOS TÍTULOS No fue con incidencia que Cristante parara el segundo tiempo con Toluca y justo en esa portería poniente, pues fue ahí donde se inscribió a la historia escarlata, cuando en 1999 contra Atlas y 2008 contra Cruz Azul, detuvo los penales decisivos para la coronación choricera.

Como en aquellas épocas Cristante volvió a lucir en ese arco, ahora en un penal que le cobraron a Marioni y que él mismo ejecutó, lo hizo a ese mismo poste, al mismo lugar donde el homenajeado se lanzó y detuvo el tiro desde los 11 pasos.

Ya con cuadros totalmente alternos a los del inicio vinieron los goles del equipo Toluca, al minuto 64 Raúl Nava y al 65 Trejo pusieron el 3-1.

REFUERZOS DE LUJO

Pero el equipo de Amigos de Cristante sacó tres ases bajo la manga, al minuto 79 ingresaron las refuerzos de lujo, las niñas Giana, Agustina y Valentina, hijas del homenajeado, quienes le hicieron una anotación a su papá y los festejaron con él para el marcador definitivo de 3-2 y con ellos terminó el juego.

Al final en las pantallas del estadio se proyectó un video con mensajes de los familiares de Cristante en Argentina, testimonios que movieron la sensibilidad del portero escarlata, quien no perdió detalle de las imágenes acompañado por sus hijas.

Para cerrar la fiesta Cristante dio una vuelta por toda la cancha y expresó: "gracias por compartir este momento conmigo, increíble compartír la cancha con estos varones, que vinieron a compartir y recordar esos momentos que hemos pasado juntos, hoy lo disfrutamos en familia y por eso les doy las gracias por tomarse el tiempo y molestia de estar".

JESÚS QUEZADA