1 de diciembre de 2014 / 03:10 a.m.

Esta noche tras el silbatazo del arbitro César Arturo Ramos un grupo de aficionados de los Zorros buscaron golpear a los pocos aficionados que viajaron desde Monterrey.

La policía municipal procedió a regresar a los regiomontanos a la tribuna y los bajaron a la cancha, mientras afuera del Jalisco se daba una batalla con piedras, palos y fierros de los puestos que estaban en la periferia del estadio.

Unos 500 aficionados con ropa en rojo y negro se liaron contra policías y estos tuvieron que replegarse porque los superaron en número, para dispersar a los violentos respondieron con gas lacrimógeno, y disparos de bengalas para que la turba se diluyera, pero por más de 20 minutos se dieron los enfrentamientos afuera de las puertas sur del Jalisco. 

Una decena de heridos de parte de la policía, más unos intoxicados por el gas, más los que entraron en pánico.

Los que venden comida y ropa deportiva en la calle Monte Casino se vieron perjudicados pues se llevaron a la ruina sus puestos. 

El comisionado de seguridad de apellido Campa aún no da el parte oficial. 

CORTESÍA LA AFICIÓN