19 de febrero de 2014 / 05:45 a.m.

Un pelotero terminó hospitalizado tras recibir un batazo en el rostro en medio de una pelea entre los equipos de Matanzas y Villa Clara en el béisbol cubano.

El primera base de Villa Clara, Ramón Lunar, sufrió heridas leves en los labios y la base nasal al ser golpeado por un batazo del jugador de Matanzas, Demis Valdés, en el incidente del lunes por la noche en Matanzas, ciudad ubicada a 100 kilómetros al este de La Habana, que fue transmitido por la televisión cubana.

Valdés salió de la banca con un bate para agredir al pitcher de Villa Clara, Freddy Asiel Alvarez, quien acababa de pegarle un pelotazo en el codo a Víctor Mesa. El jugador de Matanzas hizo un swing hacia el serpentinero, aunque no quedó claro si le conectó.

Lunar corrió desde la inicial hacia la línea de tercera, donde ocurría el enfrentamiento, y según se puede ver en las imágenes de la televisión, en medio de un forcejeo pareció ser golpeado en la cara por el bate. El primera base cayó al suelo, mientras otros jugadores intentaban contener a Valdés.

La comisión disciplinaria de la Federación cubana de béisbol decidió "suspender de la actual Serie Nacional" al lanzador villaclareño Alvarez, quien es además uno de los ases de la rotación de la selección cubana.

De acuerdo con la nota leída en el noticiero vespertino del martes en la televisión cubana, Alvarez mostró una "actitud antideportiva... que marcó el suceso y en consideración de que se trata de un atleta perteneciente a la selección nacional tiene la obligación de ser ejemplo para nuestros niños... y el pueblo".

Asimismo, la comisión decidió "suspender por un año de todo evento oficial" a Valdés por "su actitud totalmente incompatible con los principios del deporte cubano", y agregó que "su reincorporación estará condicionada al comportamiento que mantenga en lo adelante".

Además fue separado definitivamente de la Serie Nacional el umpire principal del juego, Osvaldo De Paula. Quedaron además amonestados los demás umpires, los supervisores y comisarios técnicos.

"Ante hechos similares que denigren al deporte cubano se actuará con la misma energía" concluyó la nota firmada por la Federación cubana de béisbol.

Dos bateadores antes del pelotazo a Mesa, Alvarez había golpeado en la cabeza con un lanzamiento a Yasiel Santoya.

El juego estuvo interrumpido poco más de treinta minutos tras el incidente con el bate, y Matanzas ganó 3-0.

La televisión oficial cubana reportó que Lunar pasó la noche en "observación" en el hospital de Matanzas, y fue dado de alta el martes. "No presenta fracturas en el complejo maxilofacial, sólo heridas en los labios inferior y superior y en la base nasal, todas con pronóstico favorable", informó la prensa cubana.

Según el reporte de la televisión, Santoya "no tiene ningún tipo de problemas" por el pelotazo en la cabeza.

En Cuba, donde el béisbol es el deporte rey, los ánimos suelen caldearse y no son raras las peleas, aunque es poco común una agresión con un bate.

"De esta forma, sin jugar béisbol, no vamos a ganar ni en la Serie del Caribe, ni en ningún lugar, no por falta de oficio o profesionalismo, sino por carecer de profesionalidad", expresó Oscar Sánchez, subdirector del diario oficial Granma, en un comentario publicado el martes.

Villa Clara participó a principios de febrero en la Serie del Caribe, el primer equipo cubano que compite en el torneo regional en más de cinco décadas. La novena perdió tres de sus cuatro partidos y fue eliminada en la primera ronda.

"Si la dirección nacional del INDER (instituto nacional de deportes), la de béisbol, los árbitros no juegan su papel, a dónde vamos a parar. Se ha tolerado mucho, lo que estamos presenciando en el béisbol es un atentado a nuestra propia cultura y una falta de respeto al público que asiste al estadio y al que lo ve en la TV", agregó el rotativo.

"Esto ya no es béisbol, es una pena. A mí me encanta la pelota, pero ya estoy un poco asqueado, encuentro que los cubanos no juegan bien, además incidentes como este son una vergüenza, nada no me gusta", comentó Arnaldo Soler, un estudiante de 23 años vestido con una camiseta del equipo capitalino de Industriales, al ser consultado en La Habana.

AP