3 de mayo de 2014 / 03:20 p.m.

Cruz Azul tendrá que vencer sus debilidades para avanzar a las semifinales del Clausura 2014. El que se le presenta en esta ocasión es el de hacer valer su localía, así como superar la irregularidad que ha mostrado en juegos recientes. La Máquina requiere de un ajuste, porque los segundos tiempos de sus últimos partidos (a excepción del duelo contra Pumas), no le ha ido bien y los rivales lo han puesto contra las cuerdas.

Hasta ahora ha contado con suerte y con la mala puntería de los enemigos, pero los jugadores saben bien que León pisará la cancha del Estadio Azul con la firme intensión de hacer daño, porque el gol de visitante no les favorece y están obligados a meter dianas para conseguir el boleto a las semifinales.

En el partido de ida, el conjunto esmeralda falló varias opciones claras de gol, y es algo que, seguramente, no se permitirá hacer dos veces.

"Sabemos que León es un equipo que juega bien con la pelota, que es ofensivo, tiene muy buenos jugadores y ya lo demostraron en el partido de ida", sentenció Christian Giménez.

Lo que sí destacó el Chaco es que los cementeros tienen que aprovechar que son locales, ya que tienen que rendirle buenas cuentas a sus aficionados que durante todo el torneo los han apoyado.

"Estamos en nuestra casa y debemos aprovechar la localía al máximo. Hemos hecho bien las cosas en nuestro estadio durante esta temporada, no podemos bajar los brazos, porque tenemos enfrente un equipo muy fuerte, aunque nosotros también tenemos nuestras fortalezas".

El Chaco recordó que en el partido de ida, los Esmeraldas se plantaron bien e hicieron un segundo tiempo en el que los sorprendieron en varias ocasiones, pero sabe que ahora tendrán que mostrar sus mejores cualidades para frenarlos y conseguir el pase a la siguiente ronda.

"El equipo hizo un esfuerzo enorme, fue un partido de ida y vuelta, León hizo bien las cosas, pero Cruz Azul se esforzó por hacer bien las cosas, ahora tenemos que hacer lo mismo en el Estadio Azul".

Eso sí, La Máquina necesita fortalecerse, sobre todo en las segundas partes, pues es en esos minutos cuando se les han complicado varios partidos, como en el que se enfrentaron contra América, en el que los azulcremas terminaron encima, con varias opciones, pero los celestes mantuvieron el marcador a su favor con mucha fortuna.

Luego, en la vuelta de las semifinales del torneo de la Concacaf contra Tijuana, pasó lo mismo. Y en la Final frente a Toluca, los cementeros sufrieron, incluso en la última jugada en la que Jesús Corona rechazó un desvío de Amaranto Perea, pero el balón

quedó a merced de Pablo Velázquez, quien falló una opción inmejorable.

Así, los celestes tendrán que esforzarse en no ceder el esférico al rival en los últimos minutos, porque en la ida contra León también lo hicieron, y si no fuera por las intervenciones de Jesús Corona, habrían caído y estarían obligados a remontar.

"Fue un partido complicado, León hizo su partido, sabemos que tiene grandes jugadores. Ahora nosotros estamos en nuestra casa y tenemos que hacer muy bien las cosas, creo que hemos mostrado buenas cosas todo el torneo y haremos lo mismo", dijo Mauro Formica.

EL AZUL NO HA PESADO

Esta es la quinta ocasión que Cruz Azul llega como líder general a la Liguilla por el título. Sin embargo, en La Máquina la llamada maldición del superlíder ha golpeado de manera más clara y severa, pues en todas esas veces que llegó como el mejor equipo de inmediato fue eliminado en los cuartos de final, a pesar de que tuvo la ventaja de la posición en la tabla y cerró como local. Incluso, en las cuatro series anteriores nunca pudo ganar en el Estadio Azul.

En el Invierno 1998, bajo el mando de Luis Fernando Tena precisamente, La Máquina como líder (hizo 40 puntos) tuvo que jugar ante Pumas en cuartos de final; en la ida los universitarios se impusieron 3-2 y en la vuelta Cruz Azul no pudo revertir este marcador, empatando solo 1-1, por lo que quedó eliminado.

Para el Invierno 2000 La Máquina volvió a repetir en la posición de honor, ahora con 33 puntos. En cuartos el rival fue Atlas, que se impuso con autoridad en los dos juegos, primero en el Jalisco por 2-0 y después en el Azul por 1-0.

En el Apertura 2006 con 30 puntos Cruz Azul se situó en la posición de honor y su rival en la Liguilla fue Chivas. En la ida, jugada en el Estadio Jalisco, El Rebaño ganó 2-0, y en la vuelta el conjunto cruzazulino solo pudo empatar 2-2, decretando la eliminación.

Con 39 puntos, La Máquina lideró el Apertura 2010 y de nuevo se topó con Pumas en los cuartos de final. En la ida el equipo dirigido por Enrique Meza se impuso 1-2, pero en la vuelta con todo a favor, cayó por 0-2 en casa.

La historia ha sido negativa para Cruz Azul en Liguilla cuando ha sido líder, pero sí algo quiere el conjunto de Luis Fernando Tena es eliminar a todos esos fantasmas históricos y el de esta tarde es uno de los más importantes.