26 de agosto de 2014 / 11:46 p.m.

El día de la verdad llegó, Alan Pulido y Tigres arribaron a la Federación Mexicana de Futbol en fecha y hora indicada, en medio de un tumulto de medios de comunicación, ambas partes entraron al lugar, llegaron a la sala donde ya los esperaban los encargados de darle tramite al caso por parte Controversias, Pulido y su abogado, Jesús Martínez Trigueros, se sentaron, frente a ellos el representante legal del club nicolaita, el Licenciado Alberto Palomino, quien en todo momento fue amable con el elemento de cantera, y así comenzó la audiencia.

Alan Pulido presento una carta a Tigres en donde pedía al Club auriazul su libertad, dejando en claro en esta que era un jugador libre y que no contaba con un contrato actual, el texto culminaba con la firma del de Ciudad Victoria.

Seguido a esto, Alberto Palomino, desconcertado al ver solo una hoja con una petición, pidió las pruebas que Alan debía llevar y por lo cual pedía su libertad, sin embargo había un detalle, Martínez Trigueros y su cliente, no tenían elementos para comprobar esto.

Controversias, sin aun entender la situación, pregunto si Alan contaba con alguna copia de sus contratos que desde joven firmo con Tigres para ser profesional, sin embargo la respuesta fue negativa.

Alan ni Trigueros estaban al parecer preparados para esta situación, por lo que Tigres, apoyando al elemento, dio copias de sus contratos, los cuales los auriazules habían preparado junto con otros documentos para comprobar que Pulido era un jugador de ellos.

De esta manera es como, sin poder probar lo que pelea, Pulido debió salio de la Federación Mexicana de Futbol con el sabor amargo de tener que tomar una decisión que incluso se le propuso en la misma reunión, regresar a Tigres y entrenar, algo que parece ser que no se dará.

REDACCIÓN