1 de enero de 2013 / 06:20 p.m.

Se trata de una mujer que se propuso romper con los cánones al buscar el poder. “Es una persona con muchos matices: tiene un carisma increíble; te bromea pero es seria”.

 

México • La historia de la luchadora social indígena Eufrosina Cruz Mendoza llegó a todos los medios de comunicación: una mujer oaxaqueña que se propuso romper con todos los cánones al buscar el poder en su comunidad y aun cuando de alguna manera sabía que su punto de partida era muy bajo, conquistó la cima desde un lugar olvidado por la sociedad, “en una proeza que se volvió heroica”.

De acuerdo con la periodista española Marta Gómez-Rodulfo, varias fueron las razones que la llevaron a tratar de entender un hecho incomprensible desde su mirada occidental y europea, por lo cual se propuso estar cerca de quien ahora es legisladora para conocer a fondo su historia y escribirla en una novela-reportaje titulado Alas de maguey. La lucha de Eufrosina Cruz Mendoza (Casa de las palabras, 2012).

“Tenía muy claro que sobre Eufrosina se había hablado mucho de la denuncia, lo que aconteció en su caso y de ella como una mujer metida en política; a mí ninguna de esas vertientes me interesaba tanto. No me nacía hablar de la parte de los derechos humanos y la política como de una historia de superación personal; me plantee qué pensaba ella de niña para que, en su atmósfera, decidiera salirse de ahí”, dijo la autora a MILENIO.

Una biografía que, al mismo tiempo, es un documental y una novela, a través de la cual la autora camina junto a la joven activista oaxaqueña y nos descubre un retrato del México contemporáneo, pero también de culturas que no siempre se logran entender desde una perspectiva occidental, reconoce la autora del libro, quien acepta que el caso de Eufrosina resultaba muy interesante “como un halo de esperanza para las nuevas generaciones, para las mujeres indígenas jóvenes”.

“Me interesaba mucho, quizás porque soy extranjera, y México es una nación multicultural muy importante, por lo que necesitaba conocer más del país y meterme a estudiar la historia de México y de Oaxaca. Para ello debía empaparme de conocimiento, porque no podía quedarme solo en la superficie; tenía que escarbar para entender los usos y costumbres”, expresó Gómez-Rodulfo.

Con fotografías de Antonio Turok y un prólogo de Sanjuana Martínez, el volumen se convierte en el relato de la vida de una mujer que logró superar el ambiente en el que creció, cambiar las tradiciones de su comunidad (Santa María Quiegolani, en Oaxaca), para que las mujeres puedan participar de una igualdad plena, especialmente en el ámbito político.

“Se me antojaba describir todo. A la hora de la escritura me interesa hacer como una fotografía, porque lo que sí es cierto es que su vida es como de película. Es una persona que tiene muchos matices: ella tiene un carisma increíble, la conoces y te ríes con ella, te bromea, pero a la vez es muy seria.

“Eso también quería reflejar en el libro, a nivel personaje literario: la Eufrosina familiar, con sus amigos, en la política, cuando va a dar conferencias y todos los empresarios se quedan impactados. Quería ver todas las facetas de ella”, cuenta Marta Gómez-Rodulfo, para quien resultaba fundamental contar la vida de un personaje con múltiples matices, su principal objetivo en Alas de maguey.

 Jesús Alejo Santiago