16 de octubre de 2014 / 04:30 p.m.

El Clásico 103 debe de vivirse como una competencia y no como una guerra pidió el presidente de Tigres Alejandro Rodríguez a nueve días de disputarse el duelo del orgullo.

Abordado tras su participación en el reconocimiento que la UANL hizo a las primeras generaciones que dieron vida a Tigres en futbol soccer, el Ingeniero abogó por una fiesta sin incidentes ni situaciones que lamentar.

"Que el clásico sea blanco, que sea en santa paz que vayan las familias, que si van los grupos de animación que se comporten, que entiendan que esto es una competencia no una guerra, somos competidores no enemigos sino dos equipos que están buscando lo máximo que es el campeonato", expresó Rodríguez.

El directivo recordó la trascendencia que para los felinos tiene enfrentar a Rayados en este juego.

"El clásico significa el orgullo de la institución, ganarlo significa tres puntos, significa la alegría de la afición", puntualizó el Ingeniero quien agregó.

"Yo creo que los tres puntos sirven para colocarnos mejor en la tabla, para la porcentual que siempre hay que estarla viendo y para el orgullo", señaló.

Apuesta sólo con causa

En su investidura de presidente de Tigres el Ingeniero Alejandro Rodríguez dejó abierta la posibilidad de apostarle, en esta edición 103 del Clásico, a su homólogo en Rayados, Luis Miguel Salvador, siempre y cuando haya un beneficio con causa social.

"Si es para una causa social yo creo que no tendría ningún inconveniente siempre y cuando fuera para eso, pero yo no he recibido ninguna llamada y que no lo vean como un reto esto es serio y es formal", dijo el directivo.

JOSÉ LUIS GARZA