9 de marzo de 2013 / 04:58 p.m.

Para el artista oaxaqueño, La Sultana del Norte ya es como su hogar: “"Me encantan otras ciudades, pero a Monterrey ya lo hice mi casa”".

 

Monterrey.- Son muchas las historias de las mujeres mexicanas que deben contarse. El artista plástico Alejandro Santiago eligió una: la muerte de las comunicadoras Felícitas Martínez y Teresa Bautista, ocurrido en abril de 2008 en la región Triqui de Oaxaca.

La historia del asesinato impune de las comunicadoras de la radio comunitaria La Voz que rompe el silencio aparece en un mural expuesto en Pintar es pensar, la muestra que inauguró anoche el pintor oaxaqueño en la Galería Conarte (Washington y Zaragoza, centro).

En 16 murales, Santiago revela sus sentimientos hacia las mujeres cercanas a su vida –su hija, su esposa– así como a las lejanas. Un ejemplo es la pieza Rompiendo el silencio, que da voz a las mujeres indígenas de Oaxaca.

Pero en el 2008 hubo silencio para las comunicadoras Felícitas Martínez y Teresa Bautista, quienes antes de ser asesinadas denunciaron amenazas en su contra sin que hayan tenido mayor eco en su protección.

“"Surgió por un tema que unas amigas luchadoras sociales, que hacían radio comunitaria, y por lo mismo llegaron los sicarios y les dieron otro momento, las mataron. Me dolió mucho porque las conocí, aunque no interactué con ellas"”, dijo el reconocido pintor oaxaqueño, con voz pausada.

La obra de Alejandro Santiago (Teococuilco de Marcos Pérez, Oaxaca 1964) se conoció ampliamente en Monterrey a raíz del Forum Universal de las Culturas, cuando exhibió a sus 2 mil 501 migrantes en el Parque Fundidora.

Ésta, y otras historias recientes donde las mujeres son protagonistas son merecedoras de contarse en el arte.

“"Hay muchas que deben contarse: la mujer que se para frente al presidente preguntándole por sus hijos; aquella mujer que se va del país porque han matado a su familia; la miss universo que quiso tomarse una foto conmigo. Además la mujer que me hace suspirar”".

“"ME GUSTA MONTERREY"”

Pintar es pensar llega a la Galería Conarte con el apoyo de Conaculta y de la Universidad Metropolitana.

Los 16 murales –o historias como les llama Santiago– nacieron en un sólo día, justo cuando "“llega la noticia"”. Algunos se hicieron en tres horas, otros en cinco o el más pesado fue “"de seis de la mañana a seis de la tarde"”.

“"Una historia por día. Si se me ocurre esa idea termino el cuadro, ninguno de ellos está que les faltó algo, todo está exacto. Como no soy retratista prefiero sacar el alma de las cosas"”.

De vuelta a la ciudad, el pintor y escultor se siente a gusto. Dice venir a Monterrey periódicamente pues siente que aquí es un lugar donde se gusta de exponer.

“"Me gusta venir a Monterrey; siempre hay una exposición diferente. Me encantan otras ciudades del país pero a Monterrey ya lo hice mi casa, nimodo (risas)”".

MUESTRA SU CONTEXTO

En los diversos murales también aparece de forma recurrente un animal: el caballo.

Alejandro Santiago se siente atraído por la estética de los corceles, a los que considera como “"una escultura por sí solo”".

“"Es un animal que traduce la belleza por sí sola"”.

Al recorrido previo por la exposición llegó el empresario regiomontano Alfonso Romo, quien compartió con Alejandro Santiago su gusto por los caballos.

En las obras también aparecen elementos del rancho donde tiene su taller, como buitres o zopilotes. Y del contexto nacional, hay un mural en rosa mexicano que muestra decenas de cabezas mutiladas, otra realidad difícil de omitir.

Santiago inauguró anoche la exposición frente a autoridades del Conarte y de la Universidad Metropolitana de Monterrey. En esta ocasión la dosis de mezcal fue ligera, pues a Santiago el médico le ha indicado suspender la ingesta de la bebida prehispánica.

Para su gusto ¿cuál es el mejor mezcal?, se le preguntó. “"El mejor mezcal es el platicado"”, señaló.

GUSTAVO MENDOZA LEMUS