16 de julio de 2013 / 01:10 p.m.

Monterrey • Es cuestión de tiempo para que el Templo de Dolores, en el primer cuadro, reciba una restauración a fondo.

La belleza del templo construido en 1909 se muestra al público en su interior, en la estética y magnitud de sus murales únicos en un templo de Nuevo León.

Pero al entrar al inmueble, ubicado en Juan Méndez y Ruperto Martínez, es evidente el daño.

Desde hace varios meses el Conarte ha hecho públicas sus intenciones por restaurar el templo. Actualmente está a la espera de 3.7 millones de pesos que llegarán de la Federación para iniciar las primeras dos etapas del proyecto.

Magdalena Cárdenas, directora de Desarrollo Patrimonio Cultural, y Ana Cristina Mancillas, coordinadora de Patrimonio, hablaron sobre el proceso que llevará la restauración.

En abril de 2011 el INAH ordenó cerrar las puertas del templo por el riesgo de colapso en ornamentos y fragmentos de pintura de los murales.

"Estos deterioros se deben principalmente a la humedad y a la contaminación", indica Cárdenas.

Un proyecto de restauración integral fue propuesto por los especialistas Ximena Olvera y Alberto Compiani, que ya se analiza.

La recuperación del espacio comprendería cuatro fases: restauración de mural en muros y bóvedas, análisis estructural del edificio, levantamiento fotográfico y arquitectónico, así como arreglar detalles en el exterior.

"Se ha solicitado un recurso federal que estamos esperando, lo que nos ayudará a iniciar con las primeras dos etapas que refieren a las crujías centrales, al coro y al sotocoro de la iglesia".

Evitar accidentes

Hace dos años se inició un esfuerzo por aligerar los males del templo. El INAH y la empresa Mapei realizaron la impermeabilización de la cúpula principal y de sus dos campanarios.

El arquitecto Jorge Luis Cruz, coordinador de Monumentos Históricos, indica que el inmueble no parece evidenciar mayores daños estructurales salvo grietas en dos de sus arcos.

"Hay que consolidar las molduras externas, que se han estado cayendo antes de que se produzca un accidente", expresó.

Continúa el secreto

De lo más valioso del Templo de Dolores se desconoce su autor. Hasta ahora, diversas investigaciones sobre la riqueza de los murales que adornan su interior no han podido dar con el nombre del pintor.

En el libro Dolores y Perpetuo Socorro: Historia, Murales y Vitrales, el padre Raúl Mena Seifert refiere que el nombre del autor de las imponentes escenas, como el traslado del cuerpo de Jesús o la peculiar representación de Jonás saliendo de la ballena, sigue siendo aún siendo desconocido.

Los murales fueron pintados en dos épocas: en 1909 y en su restauración de 1938. Sobre el último periodo sí se tiene un nombre, aunque tampoco se sabe mucho del autor.

"Los restauradores encontraron una firma en uno de los lienzos pero no se tiene información de esa persona. Es parte del proyecto, la investigación en archivos de la Ciudad de México a ver si se encuentra algo más", comentó Ana Cristina Mancillas.

Actualmente se está a la espera de la llegada de los recursos para arrancar con el proyecto, que ya tiene la aprobación de la Arquidiócesis de Monterrey y que hoy en día es administrado por la comunidad redentorista.

GUSTAVO MENDOZA LEMUS