11 de mayo de 2013 / 02:42 p.m.

México  • Es imposible disociar el nombre de Irène Jacob de películas de culto como Rojo y La doble vida de Verónica, de Krzysztof Kieslowski, pero su formación inicial fue la música de concierto. La actriz franco-suiza ha regresado a su pasión inicial, ahora como cantante, y lo hace con originalidad en un proyecto que incluye a su hermano Francis Jacob, como se puede escuchar en el disco Je sais nager (Sunnyside Records).

Estudiante de violín desde los seis años, Irène recuerda que la primera música que escuchaba era la clásica; luego estudió piano y a los 10 años comenzó a escuchar a los cantantes franceses, como Georges Brassens. "Luego realmente me gustaron cantantes de jazz como Ella Fitzgerald, los Beatles y, a los 15 años, empecé a escuchar mucho jazz —dice en entrevista con MILENIO—. Pasaba mucho tiempo con mi hermano en París, y él ya estaba tocando, así que solía ir a muchas de sus presentaciones y las de sus amigos. Él ya era parte de la escena del jazz de París. Entonces fui a ver a los Rolling Stones; fue mi primer concierto en vivo de música pop, y realmente me encantó".

Para Irène Jacob, quien se presentará con su hermano y su grupo el viernes 17 de mayo en el Plaza Condesa, el lazo que une a la actriz con la cantante es la interpretación. "Hay una gran tradición en Francia de actrices que cantan, que va desde Jeanne Moreau a Brigitte Bardot, Anna Karina, Charlotte Gainsbourg e Isabelle Adjani. Es como dejar que el texto fluya, decirlo de una manera musical. Las actrices siempre han estado muy intrigadas sobre la posibilidad de cantar: vas muy lejos con el texto, luego lo cantas con música y te lleva a otra parte. Eso es muy conmovedor".

Como actriz adopta un punto de vista diferente…

Sí, es algo que hago a partir del texto. Realmente me identifico con los actores del cineasta Jacques Demy, quien ha hecho muchos musicales. En sus películas los actores cantan lo que estarían hablando, como: "Pásame la miel, no sé por qué estoy tan cansada hoy". Es muy gracioso… Catherine Deneuve hace muchos de estos filmes donde todo es cantado, pero de manera muy sinsentido, como si estuvieran hablando. Sales un poco de la realidad real. Así es la forma en la que me gusta aproximarme a mi forma de cantar.Su disco fue editado por un sello jazzístico, pero no hay una tendencia definida hacia este u otros géneros.

No tengo una formación como cantante de jazz; éste me encanta y sus cantantes también, pero mi voz no es como esas. Realmente me acerco al jazz con el jazz que rodea a mi hermano, que es una música muy abierta, muy acústica y muy africana también, pero le agregamos unas letras en francés, lo cual es toda una combinación. Me gustan las letras que hablan mucho: trato de extender mi lengua hablada a algo que sea cantado de una manera muy íntima.

¿Aprendió algo de Kieslowski que haya aplicado a su faceta de cantante?

Sí. La música era muy importante en sus cintas, aunque él decía que no sabía nada de música. Sin embargo, era muy cuidadoso sobre lo que la música expresaba en sus cintas, sobre el papel que debía tener la música. Con frecuencia decía: "Necesito una música que evoque un recuerdo infantil". Siempre hablaba de recuerdos: su música estaba llena de sensaciones, de memorias, de recuerdos de un pasado muy olvidado, lo que le daba a la situación real una atmósfera intensa. Diría que la música en sus películas también teníaalgo muy simple y, al mismo tiempo, muy misterioso.

¿Esas atmósferas aparecen en la música que ustedes hacen?

Nuestras canciones son sobre la vida diaria pero, al mismo tiempo, hay un sentido de misterio en ellas. Comenzamos a escribir nuestras canciones con tres obras que hicimos a partir de textos del filósofo Gilles Deleuze, quien escribió sobre diferentes formas de acercarnos a la vida. El título de nuestro álbum es Yo sé nadar —dice en español—, porque fue la segunda canción de la trilogía que escribimos sobre él, donde celebraba el hecho de que somos capaces de jugar con las olas, de ir en contra, con, bajo o sobre ellas; es la facultad de no solo ser el sujeto de un simple cuerpo. La tercera fue sobre el sentido de intuición y el sentido espiritual de la vida diaria. Pero no vamos a cantar las tres melodías sino solo "Je sais nager", porque vamos a presentar nuevas canciones. Cuando empezamos nuestro álbum empezamos con estas canciones y luego continuamos nuestro acercamiento a la vida muy simple, como el Metro, una escena entre dos amantes que discuten, el sentido ideal del amor, un lugar al que querrías ir o alguien que no reconoces, todo este tipo de cosas. Finalmente es una sensación de algo inusual en la vida diaria, algo que puede ser muy misterioso. Creo que me impresionó mucho este tipo de búsqueda, de tratar de disfrutar y amar el misterio en las cosas simples de la vida diaria. Mi música tiene, espero, esta especie de nostalgia y, al mismo tiempo, de jocosidad.

XAVIER QUIRARTE