12 de febrero de 2015 / 11:49 p.m.

Monterrey.- Hay amores que matan, y lo hemos visto frecuentemente cuando de tanto amar, una persona -generalmente hombre- termina por arrancarle la vida a su pareja, en un mensaje inequívoco: de él o de nadie.

Todo esto, en realidad, es un problema psicológico conocido como 'adicción al amor', advierte el terapeuta Danny K. Mann, quien explica es parte de un trastorno de la personalidad denominado como codependencia emocional.

No siempre degenera en un asesinato, advierte Mann. Muchas veces queda en simple hostigamiento,  celos, o en exceso de amor, como aquellas personas que a cada momento quieren estar llamando por teléfono a la pareja, o aquellos que no les gusta que salgan o hablen con una persona del sexo opuesto.

Se disfraza con alcoholismo, celos, pero en esencia, genera algún tipo de violencia, ya sea física o psicológica.

Existen casos donde ambos son adictos al amor. Y eso crea una codependencia tal que se vuelve una relación pasional, explosiva, pero cargada de violencia.

Afortunadamente, como toda enfermedad, la adicción de amor es curable con un tratamiento adecuado.

El adicto al amor tiene miedo a la soledad y al abandono, por eso se aferra a una persona. Pero cuidado, porque es tanta su obsesión, que llega un momento en que no la controla, y estalla en una violencia asesina.

 

FOTO: Especial

FRANCISCO ZÚÑIGA