14 de febrero de 2013 / 02:15 p.m.

 Para el amor no hay límites. Se busca un chupamirto disecado, se le colocan siete gotas del perfume preferido, se menciona tres veces el nombre de la persona amada y ya: lo mete en la bolsa y así lo anda cargando. Hasta que el amor que se requiere caiga.

"“¿Qué busca: un amarre, un desamarre, se le fue la mujer o quiere retener a su pareja?”", se escucha. En el mercado de Sonora se hacen milagros. Las fragancias van y vienen en ese inmueble que data de septiembre de 1957.

Manuel Valdez, propietario del local 204, lo ve y lo sabe todo en materia de amores. En la parte posterior de su puesto las veladoras rojas brillan y se ven amuletos y máscaras. Hay lociones, spray y oraciones.

Dice que el ser humano se sostiene con salud, dinero y amor. Y cuando falta uno de esos elementos, las personas llegan corriendo al mercado en busca de un brujo, curandero, guía espiritual o chamán.

"“De diez personas que entran, siete son mujeres. Ellas son más abierta, sinceras y apegadas a las cuestiones rituales, vienen por amuletos sentimentales"”, explicó Valdez.

El 14 de febrero, Día del Amor y la Amistad, "“vienen por un resguardito para sus gozos sentimentales: fragancias y velaciones, buscan incrementar la buena suerte"”, añadió.

En los pasillos del mercado, donde se asoman las calaveras que ya no espantan a nadie, se perciben fragancias de todo tipo. Las mujeres buscan las florarles, “para atraer al hombre”; los hombres buscan “los secos y maderosos”.

Ducha amorosa

Una ducha de hierbas dulces sirve para convertir la energía negativa en positiva. "“Son los famosos baños de despojo o limpias espirituales. Se coloca albahacar, hinojo, menta, manzanilla, abrecaminos, cumbiamor y yerbabuena en una olla con 10 litros de agua, posteriormente se cuela, le pones un poco de tu fragancia personal, miel, canela y todo lo aplicas en el cuerpo”".

Durante el baño, el amoroso en busca de su media naranja pedirá “que venga el amor”. Paralelamente tendrá que prender unas veladoras rojas, el color de la pasión y el deseo. “"El objetivo es unir a dos personas a través de un ritual”".

Pero hay que bañarse un martes o viernes, que “son los días especiales para el amor”, resaltó Santa, del local 5.

Vudú del bueno

Una mujer agarra una prenda y una foto del ser amado que alguien le lleva. "“Tenemos que identificar qué tipo de carácter tiene la otra persona, buscamos qué darle a la que viene y al otro para atraerlo, le pedimos una prenda de su amado, una foto y le hacemos su muñeco”".

Asegura que las visitantes al Sonora ""buscan estabilidad en la pareja; los hombres, que sus esposas no los dejen"”.

Para el famoso toloache se pide precaución. "“Es una hierba que hay que saberla dar en dosis especiales, porque su uso es contraproducente, pues puede intoxicar a la persona. Se da por una semana, no más, pues hay quien quiere darlo durante un mes o un año, claro, la vuelven loca"”, comenta.

De todo, como en botica

Hay sprays, jabones, lociones, esencias, plantas medicinales, veladoras, inciensos, amuletos, dijes, semillas, quarzos para que el otro o la otra se enamore de uno.

En el local 207, Juan y Rocío lo hacen todo por el amor y la buena vibra. Elaboran amarres y desamarres, pero también “trabajos especiales”. Rocío dice que el viernes es el día de amor, de la diosa Venus.

Para ello recomienda un ritual de baños de pétalos de rosas con canela y miel, además de velas a la diosa Venus y oraciones al amor.

“"Debe ser un viernes: se prende una vela roja y se baña uno”". Al local “"llegan hombres muy maltratados por la mujer y las mujeres igual, quizá 70 por ciento más la mujer. Ella busca rescatar el hogar"”, dice.

 — FRANCISCO MEJÍA