4 de enero de 2015 / 05:37 a.m.

Andrew Luck y Andy Dalton cuentan con logros similares en sus currículos —y huecos similares.

Los dos fueron elegidos al Tazón de los Profesionales en su temporada de novato. Ambos registran tres temporadas consecutivas con al menos 10 victorias. Ninguno de los dos ha quedado fuera de los playoffs, y los dos comprenden que sus legados serán determinados por sus éxitos y fracasos en postemporada.

El domingo, los dos jóvenes quarterbacks tendrán otra oportunidad de llenar algunos de esos huecos cuando los Colts y los Bengals se enfrenten en un duelo de playoffs.

"No creo que el simple hecho de avanzar a los playoffs haya sido suficiente en esta sede", dijo Luck esta semana.

El quarterback franquicia de los Colts aprendió eso a la mala.

Luego de encabezar una de las máximas mejorías de una temporada a otra en la historia de la NFL en 2012, Luck quedó corto al perder en primera ronda ante Baltimore, que siguió adelante hasta ganar el Super Bowl.

El año pasado, luego de dirigir la segunda mayor remontada en la historia de la postemporada, Luck pasó el periodo entre campañas estudiando cómo reducir la cantidad de pérdidas de balón. Se culpó a sí mismo por lanzar tres pases interceptados que contribuyeron a darle a Indianápolis una desventaja de 28 puntos frente a Kansas City, y a la siguiente semana lanzó cuatro más en una derrota de 43-22 en Nueva Inglaterra.

Ahora Luck está ansioso por demostrar que los Colts (11-5), dos veces campeones de la División Sur de la Conferencia Americana, están listos para dar el gran paso.

Los problemas de Dalton en postemporada son igual de obvios.

En tres juegos de playoffs, todos derrotas, ha lanzado un pase de touchdown, seis intercepciones y ha acumulado una efectividad de 56,2. Otra derrota enviaría a Dalton a un empate con Warren Moon con la mayor cantidad de derrotas consecutivas para un quarterback en primera ronda.

Su desafío es mayor con la ausencia de su wide receiver estelar A.J. Green, que se perderá el juego en Indianápolis porque no se pudo recuperar por completo de una conmoción cerebral que sufrió el domingo pasado en la derrota ante los Steelers en Pittsburgh. Mohamed Sanu, que sólo ha atrapado tres pases en los últimos tres juegos, se convierte ante la ausencia de Green en el principal receptor de Dalton ante los Colts.

La historia tampoco está de parte de los Bengals. Cincinnati (10-5-1) tiene foja de 0-6 en partidos de playoffs fuera de casa, ha perdido siete seguidos en Indianápolis y no ha ganado una sola vez en postemporada desde enero de 1991.

Si Dalton logra poner fin a esa miseria, podría acallar a sus críticos de una vez por todas.

"El ganar en general es la manera en que los quarterbacks son juzgados", dijo Dalton. "Si uno gana mucho en la temporada regular pero no mucho en la postemporada, van a decir que uno no pudo hacer nada por evitarlo".

Dalton no es el único en Cincinnati que trata de evitar una derrota histórica. Marvin Lewis podría empatar a Marty Schottenheimer, Jim Mora y Steve Owen como los entrenadores con más derrotas consecutivas en playoffs en la historia de la NFL, con seis. Lewis también podría igualar a Mora con el mayor número de derrotas seguidas en postemporada al inicio de su carrera, y empataría a Owen con la mayor cantidad de derrotas en fila en playoffs con un solo equipo.

De perder el domingo, el propio equipo de Cincinnati se convertiría en el primero en la liga en caer en primera ronda de playoffs en cuatro años consecutivos.

AP