24 de febrero de 2013 / 06:01 p.m.

Ciudad del Vaticano  • El papa Benedicto XVI dirige hoy desde la ventana de su apartamento en la Plaza de San Pedro del Vaticano el Ángelus dominical, un rezo que cobra especial relevancia al tratarse del último de Joseph Ratzinger como pontífice.

Antes de hacer efectiva su renuncia y de que comience el llamado periodo de "sede vacante" a las 19.00 horas GMT del próximo día 28, Benedicto XVI empezará a decir adiós a los fieles con este acto, previo a la audiencia general del miércoles, considerada como la despedida oficial.

Un dispositivo de seguridad especial vigila desde anoche San Pedro, en la que cuatro pantallas gigantes permitirán que las decenas de miles defieles que se espera que llenen este domingo la plaza puedan seguir todos los movimientos del papa.

Este domingo será, pues, el último en el que el papa Ratzinger bendiga a los congregados en San Pedro, invite a la oración, pronuncie su reflexión dominical sobre el Evangelio y salude en varias lenguas a las gentes llegadas al Vaticano.

Benedicto XVI, quien sorprendió a todos con el anuncio de su renuncia, la primera de un pontífice en la era moderna, puso fin ayer a una semana de ejercicios espirituales y recibió en audiencia privada al presidente de la República de Italia, Giorgio Napolitano, en el que fue su último acto institucional como jefe del Estado de la Ciudad del Vaticano.

EFE