28 de febrero de 2013 / 02:15 p.m.

 

El anillo del pescador de Benedicto XVI no será destruido sino que se le volverá inutilizable con un corte cuando entre en vigor la renuncia del Papa hoy a las 20:00 horas (19:00 GMT).

Según confirmó a Notimex uno de los portavoces de la Santa Sede, el sacerdote español José María Gil Tamayo, la joya no será destruida del todo pero las autoridades vaticanas se asegurarán que no pueda ser usado en el futuro.

Agregó que lo mismo ocurrirá con el sello de plomo con el cual se certifican los documentos más importantes del gobierno de la Iglesia católica, como las bulas.

El anillo del pescador es uno de los objetos más simbólicos del Papa, pues representa su autoridad. En el pasado era usado también para lacrar y dar validez a las comunicaciones más relevantes del obispo de Roma.

La joya de oro macizo realizada en 2005 para Benedicto XVI, contiene una imagen del apóstol Pedro que arroja las redes de pesca en un lugar indicado por Cristo y en sus bordes tiene tallado en latín el nombre del líder católico: Benedictus XVI.

La constitución apostólica "Universi Dominici Gregis" (De todo el rebaño del señor), emanada en 1996 por Juan Pablo II y que indica todas las normas a seguir en la sucesión papal, indica que los cardenales deben asegurarse de la inutilización de estos objetos.

En el punto 13 indica que en una de las Congregaciones Generales, las reuniones de cardenales que tienen lugar durante el periodo de sede vacante, los purpurados ""cuidar que sean anulados el anillo del pescador y el sello de plomo, con los cuales son enviadas las Cartas Apostólicas"".

Notimex