3 de marzo de 2015 / 01:56 a.m.

Monterrey.- Este lunes se cumplieron nueve años de que se reportara una de las tragedias que más ha conmocionado al pueblo regiomontano, donde el joven, Diego Santoy Riveroll asesinara a los dos hermanos menores de Erika Peña Coss quien era su novia; los hechos se dieron en el domicilio Peña Coss, ubicado en la colonia Cumbres 1er sector en Monterrey.

Santoy Riveroll, cuyo caso es conocido popularmente como "El Asesino de Cumbres", fue condenado por el homicidio calificado de los niños María Fernanda y Erika Peña Coss, así como secuestro, lesiones calificadas y robo con violencia.

Hasta el momento, Santoy  permanece recluido en el Cereso de Cadereyta en espera que los magistrados de una sala colegiada del Tribunal Superior de Justicia confirmen o revoquen la sentencia de 138 años y seis meses de prisión que recibió por parte del juez primer penal de Monterrey el 11 de octubre de 2010.

En el 2011 dicho juzgado le impuso esa pena por considerarlo responsable del doble homicidio calificado en grado de tentativa, privación ilegal de la libertad en su carácter de secuestro y robo.

Dentro del Cereso, Diego contrajo matrimonio en el 2009 con una de sus 'fans' el mismo día en que ocurrieron los hechos violentos de la colonia Cumbres. Tiempo después,  'El Asesino de Cumbres' se convirtió en padre.

Hace algunos años trascendió extraoficialmente que Diego Santoy se divorció.

Por su parte, Erika Peña Coss se casó en el 2014 con Mike Otto, en San Miguel de Allende, Guanajuato.

LOS HECHOS

Dos de marzo de 2006. A mediodía centenares de unidades de la policía ministerial se congregaron en la calle Monte Casino, a un costado del domicilio 2909.

Nadie daba crédito a lo que transmitían los noticiarios locales: dos niños habían sido matados por el novio de su hermana.

Diego Daniel Santoy Riveroll y Erika Peña Coss sostenían un noviazgo de dos años; ambos se conocieron en una fiesta.

La madrugada de aquél dos de marzo la relación finalizó con una tragedia. De acuerdo a la investigación realizada por la Procuraduría General de Justicia de Nuevo León -que en aquél entonces encabezaba Luis Carlos Treviño Berchelman- a las cuatro de la mañana, Santoy ingresó a la casa de su novia.

Entró por la puerta principal, avanzó por el pasillo hasta el patio, saca armas de su mochila y se puso un pasamontañas para fingir que era un ladrón. Cortó los cables del teléfono y recorrió el interior de la vivienda. También cortó los cordones de unas persianas de la sala.

El primero homicidio lo cometió entre las 06:10 y las 06:30. Su primera víctima: Erick Anzur, el hermano menor de su novia. A esa hora, Catalina Bautista, empleada doméstica de los Coss, despertó y se encontró con 'el asesino de Cumbres'. Fue amordazada y encerrada en uno de los baños de la casa.

Pasadas las 07:45 de la mañana, Santoy atacó a la más pequeña de los hermanas de su novia: María Fernanda de sólo tres años. De acuerdo al informe, la niña fue estrangulada con los cordones de la persiana.

En el transcurso de la mañana, mientras que la asistente de Teresa Coss, madre de Erika, llegó al domicilio, Santoy se encerró en donde tenía a la sirvienta amordazada; después atacó a su novia con un martillo en la cabeza y le cortó el cuello con una navaja.

Lo siguiente fue llamar a su amigo Humberto Leal, quien acudió a buscarlo. Diego se da a la fuga en el auto Neón de Erika, no sin antes encajuelar a la empleada doméstica. Llega al domicilio de su amigo Humberto y le confiesa el crimen. Era la una de la tarde.

Para esa hora, la noticia corrió como reguero de pólvora. Mientras que una ambulancia de la Cruz Verde de Monterrey trasladaba a Erika Peña al Hospital Universitario, los cuerpos de sus hermanitos eran llevados al anfiteatro.

Para las cinco de la tarde, Diego a dejó en libertad a la empleada doméstica, luego abandonó el Neón en el cruce de Vicente Suárez y Reforma de la colonia Modelo para luego huir acompañado de su hermano.

Diego y su hermano Mauricio fueron localizados cuarto días después, cuando viajaban en un autobús de Huatulco a Salina Cruz en Oaxaca; ambos intentaban llegar a la frontera chica para escapar de la justicia. La noche del seis de marzo fueron llevados a Tehuantepec, de ahí a la Ciudad de México y de ahí a Monterrey, a donde llegaron la mañana del martes siete de marzo. Ese mismo día fue ingresado a la casa de arraigo en Escobedo.

Mientras Erika se recuperaba de sus lesiones, en Monterrey solo se hablaba de una cosa: el doble infanticidio de Cumbres. A este caso ya mediático en el que uno de los temas centrales fue que la mamá de las víctimas era la astróloga y presentadora de televisión Tere Coss, se le sumó un nombre más que intensificó la polémica: la abogada 'de los narcos' Raquenel Villanueva.

En los juzgados, Raquenel recomendó a su cliente, Diego Santoy, aguardar en sus declaraciones, sumando a los dichos frente al juez, una supuesta relación amorosa con la madre de su ex novia, y acusando a Erika de ser su cómplice en el doble homicidio. El caso dio un giro de 180 grados.

En la otra parte, fue el litigante Roberto Flores fue quien llevó el caso para la familia Coss. El ir y venir de supuestos y señalamientos no pararon. Las mesas de discusión entre la comunidad era acerca de la presunta participación de Erika en los hechos.

El nueve de agosto de 2009, la abogada Raquenel Villanueva fue ejecutada en la Pulga Río. Al día de hoy, el caso del 'asesino de Cumbres' sigue causando polémica y divisiones en las mesas de debate.

FOTO: Especial 

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