17 de abril de 2013 / 08:34 p.m.

México • El presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), Rafael Tovar y de Teresa, indicó que el homenaje que le rendirán al fallecido arquitecto Pedro Ramírez Vázquez, quien será cremado hoy en una funeraria de Félix Cuevas, será el 16 de mayo en el Museo Nacional de Antropología.

En entrevista con medios de comunicación, realizada ayer en la funeraria, el titular de Conaculta comentó que luego de platicar con los hijos del arquitecto, Pedro y Javier Ramírez Campuzano, decidieron que el homenaje al autor de los museos de Arte Moderno y de Arte de Ciudad Juárez fuera dentro de un mes.

"Hemos platicado y le hemos expresado nuestra voluntad para hacer el reconocimiento a Don Pedro, del modo en el que ellos sientan que se cumple mejor; y hemos llegado a la propuesta conjunta para darle toda la dimensión al gran personaje que fue el arquitecto, al mes de su fallecimiento, es decir el próximo 16 de mayo", dijo.

Subrayó que el reconocimiento se realizará en el Museo Nacional de Antropología, obra suprema de su genio arquitectónico donde habrá una exposición para exaltar su trabajo y el legado del arquitecto Ramírez Vázquez.

"Vamos a definir si es una retrospectiva, pero la idea es presentar una muestra general de su trabajo y como la familia quiera que la hagamos", apuntó el funcionario.

Pedro Ramírez Campuzano comentó que su padre Ramírez Vázquez, fallecido ayer a causa de una neumonía, se fue muy tranquilo, tuvo un padecimiento pulmonar de dos semanas, ya no lo pudo soportar, precisamente ayer fue su cumpleaños 94.

"A lo mejor de regalo papá Dios se lo llevó, pues fue una gente muy querida, apreciada, con una vida muy plena y maravillosa, además estuvo siempre al pendiente de su familia y de su país", aseguró Ramírez Campuzano, hijo del arquitecto.

Agregó que habiendo tenido su padre una carrera política, nunca tuvo un enemigo y siempre fue muy amigo de sus amigos.

"Entonces, son ciclos que terminan y a él le tocó un ciclo de gran creatividad y tuvo la oportunidad de darle a México muchísimas obras, que van a quedar para siempre como la nueva Basílica de Guadalupe y el estadio Azteca, entre muchos otros", expuso.

"Quiero decir que mi padre trabajó hasta hace tres semanas, pues estaba haciendo un proyecto de remodelación para el Congreso de la Unión y parece que estaban por iniciarlo", expresó.

Agregó que: "murió sin sobre saltos, sin dolores y acompañado de todos sus hijos y nietos, pues todavía lo felicitamos en la mañana, le cantamos las mañanitas, pero ya no estaba en condiciones de festejo, estaba en el hospital".

También, afirmó que el Museo Nacional de Antropología es el recinto idóneo para el homenaje, porque es algo muy merecido, pues fue la casa que le dio un gran orgullo a él, es decir, de haberla edificado para su país porque fue un hombre muy nacionalista.

Apuntó que el cuerpo del arquitecto Ramírez Vázquez será cremado y descansará en la Basílica de Guadalupe, otra de las casas que hizo, pues fue un hombre muy creyente, "entonces, ahí le tienen su pedacito para que descanse junto con mi mamá".

Sergio Raúl Arroyo, director general del Instituto Nacional de Antropología e Historia, lamentó el fallecimiento del arquitecto Ramírez Vázquez, porque fue una de las figuras centrales en lo que respecta a la creación del México moderno.

"Pero una de sus vertientes en particular, la que a mí me fue más cercana, tiene que ver con el desarrollo de los proyectos culturales, y vivió uno de los momentos más luminosos con relación a lo que fue la política cultural en México", expresó Arroyo.

Destacó que el arquitecto Vázquez fue el creador de importantes obras como el Museo Nacional de Antropología, Museo del Templo Mayor y el Museo de Sitio de Teotihuacán".

Ramírez Vázquez nació en la Ciudad de México en 1919 y fue en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) donde obtuvo su título de arquitecto y el nombramiento de profesor en la Facultad de Arquitectura.

Entre sus obras más representativas están la Escuela Nacional de Medicina de Ciudad Universitaria (1952), el Edificio de la Secretaría del Trabajo (1954), los mercados de La Lagunilla, Tepito, Coyoacán, Azcapotzalco y San Pedro de los Pinos (entre 1955 y 1957).

Además del Museo del Caracol (Galería de Historia, 1960), la Torre de Tlatelolco (1965), los estadios Azteca (1966) y Cuauhtémoc de Puebla (1967).

Entre las obras destacas, también están la embajada de Japón en México (1975), la nueva Basílica de Guadalupe (en colaboración con los arquitectos Gabriel Chávez y José Luis Benllioure, 1976), el Palacio Legislativo de San Lázaro (1980), el Centro Cultural Tijuana (1982) y la Torre Mexicana de Aviación (1984).

Así como el edificio Omega (1984), la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, en Tocumbo, Michoacán, (1986) y el Museo Amparo de Puebla (1987), entre otros.

La trayectoria profesional de Pedro Ramírez Vázquez fue reconocida con el Premio Nacional de Ciencias y Artes 1973, en la rama de Bellas Artes; la Gran Medalla de Oro de la Academia de Arquitectura de Francia, el Gran Premio de la XII Trienal de Milán y la Medalla de Oro de la VIII Bienal de Sao Paulo.

Además del Premio Jean Tschumi de la Unión Internacional de Arquitectos y, en 2011, la Medalla de Bellas Artes otorgada por el Instituto Nacional de Bellas Artes.

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