23 de julio de 2013 / 01:56 p.m.

Monterrey • La magia del escultor y pintor oaxaqueño Alejandro Santiago se apagó. La noticia sobre su muerte empezó a circular en redes sociales por la mañana de ayer, para que minutos después fuera confirmada por autoridades de gobierno y culturales de Oaxaca.

Alejandro Santiago fue conocido ampliamente en Monterrey por traer la instalación de 2501 Migrantes, que durante el Fórum Universal de las Culturas Monterrey 2007 fue la exposición más fotografiada por los espectadores por lo singular y expresivas de las esculturas de arcilla.

Los informes de medios nacionales indicaron que al zapoteco lo afectó la diabetes. Por complicaciones falleció la madrugada del lunes, interrumpiendo su proceso creativo a los 49 años de edad.

Por la mañana de ayer se le veló en el centro histórico de Oaxaca, y después su cuerpo fue llevado a uno de los centros culturales que abrió para difundir a artistas locales, denominado La Telaraña.

El gobernador de Oaxaca, Gabino Cué, así como la Secretaría de las Culturas y las Artes de Oaxaca confirmaron el deceso. El pintor y escultor estaba trabajando en un proyecto para presentarlo en el Festival Internacional Cervantino de este año.

Su visita a Monterrey

Acompañado por su familia, Alejandro Santiago visitó Monterrey apenas en marzo pasado. Vino a inaugurar una exposición de murales convocada por Conarte, la mayoría de ellos de reciente factura.

Una de sus obras tenía dedicatoria: era sobre el asesinato impune de las comunicadoras Felícitas Martínez y Teresa Bautista, ocurrido en abril de 2008 en la región triqui de Oaxaca.

"Surgió por un tema que unas amigas luchadoras sociales, que hacían radio comunitaria, y por lo mismo llegaron los sicarios y les dieron otro momento, las mataron. Me dolió mucho porque las conocí", dijo el pasado 8 de marzo.

En el recorrido también se dio tiempo para hablar de su predilección por la ciudad. Ahí la exposición de 2501 Migrantes fue un proyecto que le dejó mucho, además de contar con buenos amigos que le ayudan a exponer su trabajo.

"Me gusta venir a Monterrey; siempre hay una exposición diferente. Me encantan otras ciudades del país pero a Monterrey ya lo hice mi casa, ni modo".

Con esa declaración se dio a entender que el incidente sucedido en la inauguración del Fórum Universal de las Culturas, donde le negaron la entrada a él y a su madre por su vestimenta, quedó en el olvido.

La exposición Pintar es pensar se expuso hasta junio en la Galería Conarte con 16 murales que en aquel momento describió como "historias".

Tras la entrevista, Alejandro Santiago refirió que el mezcal que mejor le cae es “el platicado” aunque no con mucha gana mencionó las limitaciones que el médico ya le ponía por su estado de salud.

"El doctor ya no me permite tomar", expresó.

GUSTAVO MENDOZA LEMUS