14 de enero de 2013 / 02:19 p.m.

Monterrey Detrás de la puerta de madera y cristal que separa al visitante del fondo de colecciones las lonas de plástico con publicidad del municipio de Monterrey resaltan sobre los estantes del Archivo Histórico Municipal.

Las lonas posiblemente fueron la solución a las filtraciones que registró el Museo Metropolitano –en donde reside el acervo- durante las recientes lluvias.

El Archivo Histórico de Monterrey –que resguarda documentos fechados desde 1598- recibirá este año una partida Federal por 10 millones cien mil pesos que definitivamente irán destinados a mejoras en el espacio.

La principal de ellas es el cambio de la documentación a la planta baja del Metropolitano. Así lo confirmó Sandra Pámanes, secretaria del Ayuntamiento.

Esta medida es aprobada por el delegado del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) Héctor Jaime Treviño Villarreal, aunque insiste en los archivos del municipio embodegados en Santa Catarina y en el Parque Alamey.

“El archivo tenía problemas de fugas en el antiguo Palacio de Gobierno. Con cualquier lluvia había más de una treintena de goteras, en donde se utilizaron cubetas y plásticos para cubrirlo”, critica el también cronista de Sabinas Hidalgo.

DIGITALIZACIÓN Y CAMBIO

Sandra Pámanes declaró que el archivo será trasladado a la primera planta del Metropolitano, dotado de nueva infraestructura e incluido en un proceso de digitalización, el cual se interrumpió hace años porque el escáner que tiene no funciona.

“Sabemos que tenemos uno de los archivos más importantes del país. Los recursos están definidos para su modernización, que va desde su digitalización y en cuento a la instalación necesitamos trasladarlo a la planta baja”, expuso la secretaria del Ayuntamiento.

Los trabajos iniciarían cuando los recursos de la Federación empiecen a fluir, quizás para abril, mientras se buscará a la empresa más indicada para realizar el proceso de digitalización.

De igual manera, se buscará contar con la asesoría del Archivo General de la Nación y del propio INAH.

La actual afluencia del Archivo Histórico es de 40 a 60 investigadores por mes, detalla Vanessa Flores Banda, encargada del espacio.

Con más de cuatro mil 500 documentos, el archivo ofrece información sobre actas de Cabildo, asuntos civiles, la guerra México-Estados Unidos y fotografías, entre otros documentos. Su acervo abarca de 1598 hasta 1990.

INSISTEN EN CAMBIO DE SEDE

Por más de nueve años Treviño Villarreal ha insistido en el cambio de sede para el Archivo Histórico de Monterrey. Incluso en 2006 el INAH propuso la creación de un “campus archivístico” aunque la iniciativa no ha sido bienvenida.

El traslado del acervo a la planta baja es tomado como un acierto, aunque provisional, aclara.

“Es fundamental el traslado pero también habría que buscarle un local adecuado, lo principal es que sea atendido por historiadores que conozcan los documentos que ahí se tienen”, propone.

Otro aspecto a considerar, señala, es la revisión de las bodegas de documentos que tiene la Administración de Monterrey en Santa Catarina y el Parque Alamey. En este último, acusa, existe documentación proveniente del siglo XIX, que por distintas razones no ha podido ser investigada por los historiadores.

“A ambos hay que hacerles un expurgo documental en donde las boletas de tránsito y otra papelería intrascendente no se quede. En la Alamey nos tocó ver documentos del siglo XIX, urge su rescate”, resalta el funcionario federal.

Una visita realizada por este diario al Museo Metropolitano detectó las poco más de 10 cubetas que servían para captar las filtraciones de las lluvias en sus pasillos y salas internas.

Claves

Acervo

-El Archivo Histórico de Monterrey resguarda aproximadamente 4 mil 100 documentos. El más antiguo data de 1598.

-Ofrece información sobre actas de Cabildo, asuntos civiles, la guerra México-Estados Unidos y fotografías, entre otros documentos.

-Ubicado en la planta alta del Museo Metropolitano de Monterrey, recibe en promedio de 40 a 60 visitantes al mes.

-También cuenta con dos bodegas más con documentación histórica, una en Santa Catarina y otra en el Parque Alamey.

— GUSTAVO MENDOZA LEMUS