1 de julio de 2014 / 09:18 p.m.

Ambas escuadras arrancaron con un 4-4-2. Argentina mandó en punta a Messi e Higuaín. Los Suizos contestaban de la misma forma y el partido en su inicio fue de espacios muy reducidos. Muy fuerte la marca y pocos espacios. Los dos contenciones de Suiza abarcaban mucho campo, Behrami e Inler, un doble escudo en la contención.

El volante por izquierda Mehmedi, notable en la marca y en la salida. Shaquiri no podía hacer gran cosa. Mascherano y Gago lo tenían perfectamente marcado. Ambos buscaban pelotas largas que no fueron trascendentes. Intentaban saltar líneas por que por abajo no se podía transitar.

Eso le traía al partido mucho intercambio de balones. Nada bueno para el espectáculo. Messi se tiraba un poco atrás buscando la espalda de los contenciones y Lavezzi y Di Maria se cambiaron de bandas.

El del Real Madrid ahora ocupaba la banda derecha como en su equipo y Lavezzi perdido por izquierda. Argentina no tenía tránsito por el medio, ya que Mascherano y Gago no tienen verticalidad. No son Phillip Lahm, ellos no tienen pase al frente.

Son recuperadores y pasadores laterales. Suiza tuvo la primera clara del partido y es que Shaquiri penetró en el área, paso en diagonal y el remate de Xhaka fue atajado por el Gato Romero. El juego se tornaba cada vez más para que un genio lo resolviera.

Cuando Argentina iba al frente lo hacía solo con 4 jugadores, Lavezzi, Higuaín, Messi y Di María. En el fondo quedaban 6 marcando en ataque permanentemente. De nueva cuenta Shaquiri puso en inmejorable oportunidad de marcar a Drmic en una pelota larga para dejarlo mano a mano con Romero, el delantero picó deficientemente la pelota y se la entregó al arquero en sus manos.

Argentina tenía una laguna en el centro del campo imposible de no darse cuenta, había 45 metros de distancia entre la dupla de Gago y Mascherano hasta dónde estaba Higuaín y Messi.

Argentina estaba a merced del contra golpe de los suizos que se paraban muy bien defensivamente y buscaban el espacio largo. De hecho Argentina tuvo más la pelota en sus pies, 60 por ciento, pero no le servía de gran cosa, pues no capitalizaban sus ataques en remates claros de gol.

Segundo Tiempo

Gago arrancó la segunda parte más adelantado, dándole la presencia en el medio campo que Argentina no tuvo en la primera parte y le trajo mayor proyección al ataque. Messi se botaba más a la mitad de la cancha para darle el volumen necesario. Rojo aparecía profundo por el costado izquierdo. Se veía un mejor equipo, con mayor recuperación y mejor manejo.

Los suizos eran más cautelosos. Retrasaron líneas y prepararon el contra golpe.

El partido solo fue jugado por un equipo en la segunda mitad, los argentinos, manejaron la pelota a placer, tuvieron llegas a más no poder, pero no marcaron gol. Entró al campo Palacio y no aportó gran cosa al ataque argentino.

Messi tuvo la más clara con un remate a la base del poste derecho del arquero Benaglio, que atajó notablemente. El partido terminó trepidante con una Argentina encima de su rival a decidir todo en los tiempos extras.

Primer Tiempo Extra

Argentina salió con su 4-4-2. Zabaleta, Fede, Garay y Rojo. Gago y Mascherano en la contención. Palacio por izquierda y Di María por derecha. Messi seguía atrás de Higuaín. Los suizos igual, 4-4-2. Ellos adelantaron líneas y el partido volvió a ser muy disputado en el medio campo.

Shaquiri intentaba desequilibrar pero el resultado era el mismo que cuando Messi lo intentaba, no pasaba nada. Argentina iba perdiendo fuelle físico ante una Suiza muy bien parada y cerrada en su defensa. Ya casi al final, José María Basanta suplió a Rojo como lateral izquierdo.

Segundo Tiempo Extra

Lucas Biglia entró por Fernando Gago al campo y ocupó el centro junto a Mascherano. Suiza ocupaba una posición más defensiva, parecían cómodos pensando en los penaltis. Di Maria sacó un tremendo disparo que el arquero mandó a tiro de esquina de manera espectacular.

Minutos después Messi condujo una contra con mucha velocidad, abrió a la derecha a la llegada de Di Maria que cruzo un disparo raso para dale el gol que al final le da el pase a Cuartos a la albiceleste.

En los últimos minutos Suiza tuvo dos llegadas a gol. Un doble remate de Dzemailli. Increíble falla, primero de cabeza al palo y mismo jugador conectó de nueva cuenta con la pierna para mandar su disparo para afuera del arco de Romero.

Era más fácil meterla que fallarla. Será sin duda una de las más grandes fallas en la historia de los mundiales. Argentina avanza, con dificultades y con un rival muy complicado a la siguiente fase.