1 de febrero de 2013 / 02:24 p.m.

 La Arquidiócesis de México convocó a los sacerdotes a renovar sus credenciales de ministros de culto, les advirtió que de no hacerlo estarán inhabilitados para realizar prácticas ministeriales y no se responsabiliza de ninguno de sus actos, que “"además de ser ilícitos, pueden ser inválidos”".

Asimismo dio a conocer que hay 36 sacerdotes inhabilitados que no pueden ejercer porque no han cumplido con los requisitos para obtener su credencial, por estar suspendidos o que han sido privados del ministerio sacerdotal.

Solicitó a los religiosos y laicos, informar si conocen algún sacerdote que no cuente con sus credenciales y pueden pedir que se investigue.

El Sistema de Información de la Arquidiócesis señaló que las disposiciones fueron hechas por el canciller José Ortiz Montes, quien le recordó a los responsables de los templos, casas de formación, institutos de vida consagrada y sociedades de vida apostólica que "“tendrán una amonestación canónica y se les impondrá una sanción en caso de solicitar o permitir un servicio con el conocimiento de no contar con la credencial de ministerio de culto”".

Invitó a los fieles a estar alertas ante cualquier celebración extraña, sobre todo cuando los “sacerdotes” se presentan como “almas caritativas” que piden “ayuda” para casas de niños pobres o el comedor de la parroquia.

Ortiz Montes insistió en que los sacramentos son lo más importante en la vida de los fieles, por eso destacó “"cuando alguien busca celebrarlos fuera de estos ámbitos autorizados se puede sospechar de que es un falso sacerdote”".

En esas situaciones, dijo, las autoridades eclesiales no pueden garantizar que un sacramento sea válido, cuando no se respeta esta norma "“es una situación de la que muchas personas se dan cuenta hasta que quieren obtener el documento del matrimonio o bautizo que celebraron en un jardín o en una hermosa playa. Estos conflictos se pueden evitar si los feligreses fueran más prudentes y no buscarán la espectacularidad de sus sacramentos, sino la vivencia de los mismos en un lugar sagrado y desde la fe"”.

— EUGENIA JIMÉNEZ