Agencias
29 de junio de 2013 / 01:32 p.m.

 

Roma • Un prelado del Vaticano, un miembro de los servicios secretos italianos y un intermediario financiero fueron arrestados ayer por la policía italiana acusados de intentar introducir al país 20 millones de euros (26 millones de dólares) en efectivo en un jet privado proveniente de Suiza. Esto ocurre en el marco de una investigación judicial sobre el banco del Vaticano, informó la fiscalía de Roma en un comunicado.

Se trata del prelado Nunzio Scarano, quien posee el título de monseñor solo a nivel honorífico y quien habría tenido un “rol relevante” en la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica (APSA), el organismo que gestiona los bienes de la sede papal, donde era responsable de la contabilidad.

El banco del Vaticano, conocido como Instituto para las Obras de Religión (IOR), está cooperando con las autoridades italianas y ha puesto en marcha una investigación interna. El prelado ya había sido suspendido por sospechas de que el dinero en la cuenta de Scarano en el IOR provino de donantes que pensaban que financiaban un hogar para enfermos terminales.

Monseñor Scarano, quien ya estaba bajo investigación por un presunto ardid para lavar dinero que involucra al banco del Vaticano, está acusado de corrupción y calumnias, y se encuentra detenido en una cárcel de Roma, informó a la prensa el fiscal Nello Rossi.

El arresto de Scarano se produjo dos días después de que el papa Francisco creó una comisión de investigación del banco del Vaticano para llegar al fondo de los problemas que lo han afectado durante décadas, y contribuyó a la impresión de que es un paraíso fiscal no regulado.

El fiscal Rossi dijo que la operación suiza involucró a tres personas, quienes fueron arrestadas ayer: Scarano, un contador recientemente suspendido de la principal oficina financiera del Vaticano, Giovanni Carenzio y Giovanni Zito, quien en el momento de la trama era miembro de la agencia de seguridad e información de la policía.

Rossi detalló un impresionante ardid —descubierto mediante escuchas telefónicas— en el que las tres personas involucradas presuntamente planeaban  introducir el dinero a Italia.

LA DEFENSA

El abogado de Scarano, Silverio Sica, dijo que su cliente fue una especie de intermediario: los 20 millones de euros pertenecían a amigos que dieron el dinero a Carenzio para que lo invirtiera. El ardid presuntamente les habría permitido evadir el pago de impuestos aduanales o tener un rastro en papel de la entrada de esa cantidad de dinero a Italia.

De confirmarse las acusaciones contra Scarano y las otras dos personas, podrían  ser condenados hasta a cinco o seis años en prisión, dijeron los fiscales.

El abogado dijo que Scarano se negó a hacer comentarios sobre los cargos.

Según Sica, en 2009 Scarano retiró 560 mil euros (729 mil dólares) en efectivo de su cuenta bancaria en el IOR y sacó ese dinero del Vaticano para llevarlo a Italia y pagar la hipoteca de su casa de Salerno.

El dinero en la cuenta de Scarano en el IOR provino de donantes que pensaban que financiaban un hogar para enfermos terminales en Salerno, dijo Sica.

Para depositar el dinero en una cuenta bancaria italiana y evitar que los miembros de la familia se enteraran de que tenía tanto dinero en efectivo, pidió a 56 amigos cercanos aceptar 10 mil euros en efectivo cada uno a cambio de un cheque o una transferencia de dinero por la misma cantidad. Fue así como Scarano pudo depositar los fondos en su cuenta italiana.

El abogado dijo que Scarano dio los nombres de los donantes a los fiscales e insistió en que el origen del dinero era limpio, que las transacciones no constituían lavado de dinero y que solo tomó el dinero “temporalmente” para su uso personal. El hogar para enfermos terminales nunca se construyó, a pesar de que la propiedad ha sido identificada, dijo Sica.

El equipo del fiscal Nello Rossi también está trabajando con los fiscales en Salerno, Italia, en otra investigación de lavado de dinero que involucra a Scarano y su cuenta del IOR.

Por su parte, la sede papal informó que no ha recibido petición alguna de las autoridades italianas sobre los tres arrestados en la investigación de las presuntas irregularidades en la gestión del llamado banco del Vaticano, “pero confirma su disponibilidad a una plena colaboración”.

El portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, aseguró que ya se sabía que monseñor Nunzio Scarano había sido suspendido del servicio de la APSA, el ente que gestiona el inmenso capital inmobiliario del Vaticano.

 

PAPA MANTIENE CUSTODIA DE TIERRA SANTA

El papa Francisco mantuvo en el cargo durante tres años más al custodio católico de Tierra Santa, el franciscano italiano Pierbattista Pizzaballa, anunció la

Custodia en su página web.

El Vaticano, por su parte, indicó en un comunicado que “el Papa confirmó la elección del reverendo padre Pierbattista Pizzaballa como custodio de Tierra Santa para los tres próximos años”.

Pizzaballa, franciscano de 48 años, cuyo título exacto es “Guardián de Monte Sión y del Santo Sepulcro”, fue nombrado en mayo de 2004, por lo que se convierte en uno de los custodios con más tiempo en el cargo.

Pierbattista, quien es cercano al pontífice, es miembro de la Comisión Pontificia para el Diálogo Religioso con el Judaísmo.

El custodio es el guardián de los lugares santos en nombre de la Iglesia católica, en virtud de una tradición que se remonta a 1219, la época de las Cruzadas.

Es responsable de la administración y la animación espiritual de los lugares santos, la formación de seminaristas y las escuelas de la Custodia.