10 de agosto de 2013 / 05:22 p.m.

México • El debate para legalizar la mariguana llegó, y los más diversos grupos se pronuncian sobre el asunto. Artistas plásticos, poetas, músicos, promotores culturales, dramaturgos, periodistas y fotógrafos hablan a MILENIO sobre el tema.

Ahora, el promotor cultural Antonio Calera-Grobet; los pintores Daniel Lezama y Gilberto Aceves Navarro; el dramaturgo Boris Schoemman; la escritora y periodista Adriana Malvido; el flautista Horacio Franco; el poeta Juan Gelman, y el fotógrafo Pedro Valtierra se pronuncian a favor de la legalización.

De los entrevistados, solo la poeta María Rivera se pronunció en contra: “El debate actual responde, en buena medida, a las circunstancias de violencia debido al narcotráfico que hay en el país. Legalizar para frenar los niveles de violencia me parece francamente ingenuo y una manifestación de buenos deseos, porque no detendrán en lo más mínimo el estado de violencia en el que estamos sumergidos ni la corrupción que hay”.

Rivera añadió que en materia de salud pública tampoco hay beneficios terapéuticos, ya que hay medicamentos mejores, y se puede convertir en un problema de salud pública para los jóvenes.

Adriana Malvido dijo que está de acuerdo con que se despenalice el consumo de mariguana, pero acompañada por una campaña de información, medidas de prevención y rehabilitación: "Ya no estamos hablando de la yerbita buena que usaban las adelitas durante la Revolución para calmarles los dolores a los soldados. Ahora se está haciendo una mariguana con una sustancia, el THC, que sí tiene sus riesgos y un impacto, como dicen los especialistas. Es un psicoactivo que no a todos les impacta igual".

Antonio Calera-Grobet opinó que es un escándalo que por miedo a legislar sobre esta droga se permitan atrocidades: "Me refiero a gastar miles de millones de dólares en armamento. Ese dinero hace falta para dar de comer al pueblo, para reforzar los aparatos educativos, para inversiones diversas en ramas importantes. Propondría que el gobierno se encargara de la plantación, cuidado, distribución y venta de mariguana. O bien que regulara la calidad en la producción de la misma, y ordenara su distribución para evitar la proliferación de intermediarios y con ello de células criminales".

Para Boris Schoemman la legalización de la mariguana es un paso importante que se está empezando a dar en países de América Latina. Para él, el supuesto daño de la mariguana es una mentira que empezó a principios del siglo XX, cuando los laboratorios farmacéuticos empezaron a desaparecer información que se tenía sobre sus efectos curativos. Hay estudios, por ejemplo, en los que se muestra que enfermos terminales de cáncer en Estados Unidos han descubierto sus efectos cuando la comen, como en aceite.

El director de teatro explicó que, dada la violencia producto del narcotráfico, es obvio que las posturas políticas de combate contra la droga y el crimen organizado no han funcionado en los últimos 40 años, por lo que sería bueno plantear otra estrategia contra las drogas: "Si, de todos modos, ni con todo el dinero y armas del mundo logran erradicar el tráfico, y esto genera más violencia y corrupción, ya es tiempo de plantear nuevas alternativas, y la despenalización parece que podría ayudar, no tanto para el consumo, sino para lograr que el dinero generado por su venta se destine al pago de impuestos y no al mercado negro".

Aunque Daniel Lezama está de acuerdo con la legalización de cualquier droga, piensa que el problema es cómo regular su venta: "La idea es que el consumo sea libre. En este tema hay varias vertientes: una es la despenalización para consumo de los usuarios; otra es la venta de la droga, y ahí el tema es complicado". En este mismo sentido opinó el pintor Gilberto Aceves Navarro al decir: "No es un pecado consumir mariguana. Bien pensado, legalizarla tiene sus cosas positivas. Lo que sucede es que actualmente esta droga está en manos de gente muy difícil, por lo que cuesta trabajo legalizarla".

Juan Gelman argumentó a favor de la posible despenalización de la droga: "Creo que el Estado debe tener un control. Si no me equivoco, en Uruguay, por ejemplo, la propuesta del presidente José Mujica es que sea el Estado el que se encargue de venderla. Hace poco escuché la opinión de un médico que decía que eran más los daños que los beneficios; pero años atrás tuve un dolor tremendo en el brazo, y un amigo me mandó un líquido hecho a base de mariguana, y el dolor se me quitó en dos días".

Horacio Franco también está de acuerdo con el debate y la legalización "de cualquier cosa que esté, como la mariguana, al nivel de una sustancia opcional para la población adicta. El alcohol, el tabaco, el refresco y hasta el pan blanco están legalizados y son malísimos, por lo que sí creo que la mariguana debe ser legalizada y controlada".

Pedro Valtierra dijo que le parece una buena medida, aunque tiene riesgos: "No estoy seguro de que con esto vaya a terminar la violencia. Para acabar con ella se tienen que implementar otras medidas, como la orientación y la educación de los jóvenes y los consumidores. Asimismo, se tienen que generar empleos y condiciones distintas para los jóvenes".

EMILIANO BALERINI CASAL