CORTESÍA LA AFICIÓN
7 de febrero de 2014 / 03:47 a.m.

Roberto Zermeño junior, hijo del ex propietario del club León, denunció a través de su cuenta de Twitter (@beto_zermeno) que el hoy futbolista de los Pumas de la UNAM, Leandro Augusto, jugó de manera ilegal en nuestro país del 2001 al 2004.

Zermeño ha circulado el supuesto transfer enviado por Confederación Brasileña de Futbol (CBF) a la Federación Mexicana de Futbol de Leandro Augusto fechado el 17 de mayo del 2004. El mediocampista llegó a México para jugar en León en el 2000 y un año después fue transferido a Pumas.

De acuerdo a Zermeño, el promotor Guillermo Lara y el entonces presidente de los Pumas, Javier Jiménez Espriú, le "piratearon" al León a Leandro Augusto, en un conflicto que se tuvo que llevar ante la FMF para destrabarlo. Al final, el organismo falló a favor del club universitario y no de Zermeño padre.

Zermeño aseguró que, en 2001, su padre había llegado a un arreglo para transferir a Laendro al Atlas a cambio de dos jugadores. Sin embargo, de la noche a la mañana, Pumas, con la supuesta ayuda de Lara, se llevaron al jugador a sus filas sin tomar en cuenta al directivo leonés.

El pleito se llevó a la FMF que, en ese entonces tenía a Alberto de la Torre como su presidente, la cual le dio la razón a Pumas, lo que Zermeño consideró como "pirateo".

Leandro debutó con la casaca de Pumas en 2001, sin embargo, de acuerdo al documento transfer presentado por Zermeño (que aquí se exhibe), la CBF envió hasta el 17 de mayo del 2004 el trasnfer del jugador que, como se lee en el mismo, provenía del Botafogo.

Esto, a decir de Zermeño, comprueba que Leandro jugó del 2001 y hasta el 2004 de manera ilegal en México, cometiendo alineación indebida, motivo por el cual, de acuerdo al reglamento de FIFA, debió ameritar el descenso del club universitario.

LEANDRO, EL PEOR DE TODOS

La Afición pudo entrevistar en exclusiva a Beto Zermeño, quien ahora trabaja para la Universidad Tecnológica de León, y conocer la versión de lo que desde su punto de vista ocurrió.

"Ellos (Guillermo Lara, Leandro Augusto y Javier Jiménez Espriú) hicieron este movimiento medio año antes y el jugador seguía jugando con nosotros y todos ellos sabían lo que iba a pasar: que iba para Pumas, que le iban a firmar un contrato muy importante a Leandro, entonces nosotros nos enteramos cuando el jugador se va a Brasil, cuando termina el torneo, y en lugar de regresar a León se va a Pumas (2001).

"Entonces interponemos una queja ante la Federación (mexicana de futbol), viene un pleito a nivel de medios de comunicación y a nivel de Federación.

Agregó, "El presidente en ese momento del club León, Roberto Zermeño, mi papá, le reclamó en una junta de presidentes a Javier Jiménez Espriú".

Zermeño mostró a las cámaras de La Afición documentos, de los cuales contamos en nuestro poder con una copia, donde asegura se sustenta su versión y que de acuerdo a su lectura ratifican que Leandro Augusto fue pirateado por los Pumas al León.

"En el 2004, el presidente en ese entonces de la Federación, Alberto de La Torre Bouvet, le pide al presidente de la federación brasileña de futbol, Ricardo Texeira, en ese momento, le dice 'oye te solicito que intervengas para que nos remitas el pase internacional de Leandro Augusto Oldoni, a fin de tener toda su documentación completa en esta Federación'."

¿Qué fecha tiene el documento?

"11 de Mayo del 2004. Cuando lleva jugando tres años con Pumas. La respuesta de este documento solicitado el 11 de mayo del 2004 vino el 17 de Mayo del 2004 ,vino 6 días después. Hay un hueco de tres años".

El mismo Zermeño señaló que fue Leandro Augusto, el que "peor actuó" de las tres personas involucradas en su llegada a Pumas.

"Este fraude o este robo, que vino derivando de esta alineación indebida que es antirreglamentaria fue fraguado y lo supieron cabalmente: Leandro Augusto, el jugador, que para mí es el peor de todos.

"De estos personajes él (Leandro) sabía que habíamos actuado de buena manera, él sabía que lo habíamos comprado, el otro personaje Guillermo Lara, y el otro personaje Javier Jiménez Espriú, en ese tiempo vicepresidente de Pumas", comentó.

Zermeño aseguró que no están buscando ganar absolutamente nada, que no buscan una compensación económica y mucho menos una sanción para el jugador, simplemente que la afición sepa que fue, de acuerdo a su versión, lo que aconteció.

"No estamos buscando que nos reparen el daño ni económicamente ni de ninguna otra manera, no estamos buscando ningún peso, ni que digan: 'oye tenías razón. (que) Pumas (diga) oye cuánto te debemos'.

Agregó, "Lo que buscamos que el aficionado común y corriente a través de los medios digan: 'oye este cuate que está hablando con papeles en mano, con evidencias que por lo regular siempre que se habla es lo que menos hay, digan oye pues tiene razón, por lo menos lo que él dice en esta parte específica tienen razón porque está documentado, entonces Pumas, la UNAM no es una institución tan seria, tan legítima, como se ha manejado.

"Que el aficionado sepa que Pumas alineó indebidamente a Leandro Augusto tres años, que el medio futbolístico lo supo, sabe bien que no lo robaron, saben que pasó esto y nada más. El sábado que viene que va a jugar el León contra Pumas, que vamos a estar ahí, que le vamos al León, que vienen los Pumas y que volvieron a contratar a este jugador pues que el aficionado común y corriente diga: Ese jugador que entró a jugar o que está en la banca, rubio, de Pumas, pues es un jugador que actuó de esta manera, que hizo trampa en el futbol mexicano", finalizó.