— ROBERTO REYES
2 de octubre de 2013 / 03:03 p.m.

Monterrey.- El día de ayer se llevó acabo un despliegue de técnica rusa de ballet y gran virtuosismo se vivió anoche en la Gran Sala del Teatro de la Ciudad.

 Ballet del Estado Ruso Mari El, que presentó la obra El Quijote.

Ante una Gran Sala llena en su totalidad, la compañía del  Ballet del Estado Ruso Mari El,  presentó el montaje extraído del la novela de Miguel de Cervantes Saavedra, como parte de las actividades del Festival Internacional de Santa Lucía 2013.

Poco después de las 20:00 los jóvenes bailarines, egresados de las más importantes escuelas de ballet, aparecieron en el escenario para dar inicio con la historia de amor imposible entre Kitri y el barbero Basilio, narrada a través de la danza.

Elegantes vestuarios y una colorida escenografía adornaron esta única función en la ciudad, la cual mantuvo a los espectadores atentos a la representación, en la que se demostró el talento ycalidad de la agrupación rusa.

En tres actos, se va describiendo un singular episodio de la novela cervantina, protagonizada por el Quijote y su fiel escudero, Sancho Panza, quienes a lo largo de la historia se convierten en parte esencial para que Kitri y Basilio se unan en matrimonio.

Basado en el capítulo XIX del Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, función empieza cuando Kitri, hija de un tabernero, coquetea con Basil, el apuesto barbero, ante la negativa de Lorenzo, el padre de la bella joven.

Cuando el padre toma la decisión de casarla con Gamash, un noble poseedor de fortuna, aparece el Quijote junto a Sancho, desencadenando las aventuras de la historia.

Niños, jóvenes y adultos disfrutaron de esta puesta, en la que participan más de 30 bailarines durante casi dos horas.

La música de Ludwing Minkus fue llevada a otra dimensión durante el espectáculo, el cual dejó satisfechos a los asistentes.

La fortaleza física de cada ejecución salió a flote en cada uno de los movimientos que mostraron en el escenario.

Al término del segundo acto los asistentes ofrecieron sendas ovaciones como reconocimiento al talento de cada uno de los integrantes de la compañía rusa.

La extraordinaria y divertida representación basada en la historia del caballer

o andante logró que los regiomontanos se retiraran satisfechos del Teatro de la Ciudad.