11 de septiembre de 2013 / 02:29 p.m.

Luc Binette, un investigador del Instituto de Astronomía (IA) de la UNAM, llevó a cabo una iniciativa para financiar, con su propio sueldo, una beca de tres años que beneficiará a un joven investigador posdoctorante, informó la universidad en un comunicado.

Binette —que nació en Quebec, Canadá, en 1951—, es conocido entre la comunidad científica porque con la misma intensidad que se interesa en fenómenos cósmicos, como los plasmas astrofísicos, se dedica a apoyar temas ambientales, como el cambio climático y las acciones civiles que podemos impulsar para detener el daño humano al planeta.

Tras estudiar la licenciatura y la maestría en física en la Universidad Laval de Quebec y el doctorado en astrofísica en la Universidad Nacional de Australia, en Canberra, Binette inició un periplo laboral que lo llevó a trabajar en instituciones astronómicas de Canadá, Venezuela, Francia, Alemania, Estados Unidos, Brasil, Chile y México.

Deuda con México

“Mi motivación para otorgar esta subvención es retribuir en algo mi deuda con México, país que me dio la oportunidad de realizar mis sueños de investigación. Llevo 15 años aquí, la UNAM me ofreció una plaza estable de investigador en el Instituto de Astronomía, un lugar maravilloso”, afirmó el especialista.

Otra causa, ahondó, es poder dividir su tiempo para dedicarse al activismo y la difusión de la problemática del cambio climático, que le preocupa profundamente.

“Como satisfago mi plan de trabajo de una manera no tan adecuada, para cumplir con mis obligaciones científicas pensé que el tiempo que le quitaba a mi investigación en astronomía por dedicarme al activismo lo podría ocupar otro científico, uno joven que realizara su propio trabajo, independiente al mío”, detalló el canadiense.

Tras establecer la Beca Luc Binette, el astrónomo vive con menos dinero, pero con mayor libertad, satisfacción y tranquilidad de conciencia.

Para darle transparencia, formalidad y rigor a la Beca Luc Binette, el canadiense con nacionalidad australiana y mexicana decidió otorgar su donativo a través de la Fundación UNAM y propuso que la selección del becario estuviera a cargo de un comité científico, del que no formó parte.

Con su donativo se abrió un concurso internacional y tras un proceso de selección, en el que participaron unos 25 candidatos, un comité independiente decidió otorgar el apoyo, a partir de septiembre y hasta el 30 de agosto de 2016, a Nissim Illich Fraija Cabrera, físico colombiano que cursó su doctorado en el Instituto de Ciencias Nucleares (ICN) de la UNAM y que realizará en el IA un trabajo académico independiente al de su benefactor.

El beneficiario

Fraija Cabrera, quien resultó beneficiado con la beca tras un proceso de selección en el que participaron unos 25 candidatos, dijo sentirse cómodo y agradecido.

El joven físico e ingeniero electrónico nativo de Colombia y proveniente de una familia de origen libanés, completó su posgrado con una maestría en física en la Universidad Nacional de su país y un doctorado en el ICN de la UNAM, bajo la asesoría del investigador Sarira Sahu.

“Apenas me he reunido una vez con Luc Binette, lo conocí hace unos meses. Me parece una persona que ama la ciencia, de trato muy sencillo, es alguien que quiere dejar huella y contribuir”, opinó.

Con tres años de investigador posdoctoral por delante, planea dedicar 80 por ciento de su tiempo a generar conocimiento original en el área de explosiones de rayos gamma y núcleos activos de galaxias y el 20 por ciento restante lo ocupará como colaborador del proyecto HAWC, un detector de rayos gamma en el que ya participa con Magdalena González, también del IA.

Por su parte, Biniette ahora se dedicará a apoyar esfuerzos para modificar la situación del cambio climático. “Como investigador de tiempo completo en Astronomía sentí que debía dedicar tiempo a ese tema, primero con el estudio de la física del calentamiento global antropogénico, luego con pláticas, lo que hice en el círculo científico. Pero me di cuenta que debo llegar a otros que no están informados o sensibilizados sobre ello”, indicó.

“Como activista ambiental he conocido los problemas reales y como científico siento que no puedo guardar silencio. Por ello, ideo la realización de un cortometraje que invite a la reflexión”, comentó.

— REDACCIÓN, EFE