10 de julio de 2014 / 11:17 p.m.

En el tramo final del Mundial el paraguayo Salvador Cabañas reanima en Brasil los recuerdos de su época de futbolista, su era de gloria antes de que una bala se incrustara en su cabeza para dar un giro radical a su vida.

En Brasil Cabañas participa en actos benéficos para exfutbolistas. Fue un jugador de renombre poco más de cuatro años, cuando transitaba por los campos de fútbol como uno de los futbolistas punteros de Paraguay, con el honor de ser dos veces máximo goleador de la Copa Libertadores.

Una madrugada de enero del 2010 sufrió un atentado. La bala se estancó en la cabeza y le cambió la vida. Era un fijo en los planes del entonces seleccionador del combinado guaraní, el argentino Gerardo Tata Martino.

Intentó volver en más de una ocasión. Recuperar el nivel profesional. Ser el de antaño. Pero desde aquello, la vida le dio un revés tras otro. Así lo reconoció en una entrevista.

P: Se ha preguntado qué hubiera sido de su vida sin aquello?. Sin el atentado? Estuviste a un paso de jugar el Mundial de Sudáfrica.

"No me paro a pensar eso ya. Pero si no hubiese sufrido un atentado estaría en Inglaterra jugando", destacó el goleador paraguayo, cuatro años atrás cotizado ya en el Viejo Continente.

P: Como se encuentra ahora. En pleno Mundial, qué recuerdos le vienen.

"Estoy bien. Comparto todo con mi familia que es lo más interesante. Estoy con mis hijos que es lo mejor que tengo. Los quiero mucho y están conmigo siempre", apuntó.

P: Qué recuerdos le trae un Mundial, Salvador?.

"El Mundial me trae por una parte bonitos recuerdos porque yo estaba en la selección y demostré lo que valía a nivel futbolístico. Pero lo importante ahora son los compañeros de la selección; los que están ahí. Tienen que demostrar mucho más y ojalá lo demuestren. Eso es lo importante"

P: Las secuelas de aquél atentado no alivian a Cabañas. El exjugador, con la visión condicionada, no ha podido contemplar todo los partidos de Brasil 2014 como hubiera querido.

"No veo mucho por un problema personal físico. No puedo verlo bien pero dicen que es muy interesante"

P: Salvador, ¿Quién cree que va a ganar, Alemania o Argentina?

"No lo sé, la verdad. Está muy igualado. Será una final igualada".

P: Mirando todo lo que pasó, ¿Qué le ha aportado el fútbol y qué le ha quitado?

"El fútbol me ha aportado y dado muchísimo. Pero también me ha quitado muchas cosas; tiempo de estar con mi familia, sobre todo. Al estar en el fútbol tenía que concentrarme y viajar. Pero lo bueno es que estoy ahora con ellos, con mi familia, disfrutando de ellos y compartiendo todo, algo que no podía hacer a nivel profesional"

P: Que le ha enseñado el deporte?

"El fútbol me ha enseñado muchas cosas positivas; sobre todo su gente, que me ha ayudado muchísimo y se ha volcado conmigo cuando lo he necesitado.

P: La vida le cambió radicalmente.

"Sí, la vida me ha cambiado muchísimo. A mí y a la vida. También ahora que estoy pensando en mi retiro. Gracias al fútbol estuve bien. Estoy compartiendo cosas con otros futbolistas y estoy feliz por eso"

P: Se nota que piensa en el futuro, que mira hacia adelante.

"Siempre prefiero pensar en el futuro y es lo que me reconforta.

Estoy con mi familia, con mis padres y cada vez que puedo estoy con los niños de mi escuela de fútbol a compartir con ellos.

P: Esa es ahora su gran motivación, la escuela de fútbol?

"Eso es lo que más quiero. Que te vean los chicos te pone feliz. Les cuentas cosas y te preguntan. y les cuento lo que he pasado y lo que tienen pasar para ser grandes"

P: De volver a un campo, de intentar jugar en un terreno de juego, Nada?

"Es difícil que ya juegue. Es mi tiempo de retiro. Cada vez que veo un partido quiero volver a las canchas y me pregunto por qué y que si yo estuviera haría una cosa de una forma u otra, pero hay que entenderlo y asumir el retiro".

AGENCIAS