5 de mayo de 2013 / 02:25 a.m.

La aeronave Aerofloral II, símbolo de la ciudad francesa de Nantes como Capital Verde Europea de 2013, ha aterrizado en Bruselas para compartir sus propuestas de desarrollo sostenible con sus ciudadanos.

Lo ha hecho, además, justo cuando la capital europea afronta el tramo final de la carrera para lograr el mismo reconocimiento por su respeto al medio ambiente en 2015.

La compañía teatral nantesa La Machine ha sido la encargada de diseñar este objeto volador ficticio, a medio camino entre un invernadero y un dirigible, con el que llevan a cabo la "Expedición Vegetal" por Europa, cuyo objetivo es hacer reflexionar al gran público sobre el papel de la naturaleza en los núcleos urbanos.

Esta invención sorprende tanto por sus dimensiones, de 16 metros de alto y más de 10 de largo, como por su extravagante diseño, formado por cuatro patas de acero sujetas a una estructuracentral abarrotada de plantas, inspirada en los jardines botánicos del siglo XVIII, y coronada por cinco globos, al más puro estilo Julio Verne, el escritor francés de novelas de aventuras.

"Nantes es la ciudad natal de Julio Verne y a nosotros nos encanta todo lo que está relacionado con un universo onírico. Tenemos ganas de soñar y de imaginar, porque es con la imaginación que uno se vuelve innovador", dijo hoy a Efe la portavoz de la capitalidad verde de Nantes, Sylvia Gillion.

La compañía La Machine ha trabajado desde su creación (1999) con estructuras móviles de gran tamaño, desplegadas en espacios públicos, donde el factor sorpresa juega a su favor a la hora de crear un relato colectivo que mezcle realidad con ficción.

En esta ocasión, su espectáculo "Expedición Vegetal" recrea la historia de un equipo de científicos bajo las órdenes del comandante François Delarozière, que recorre el mundo a bordo de su aeronave propulsada gracias a la energía de las plantas que transporta.

Una decena de ingenieros, técnicos y especialistas interactúan con los viandantes curiosos que se acercan hasta la céntrica plaza Albertine de Bruselas, donde se ha instalado este artilugio, para contarles sus experiencias allende de los mares.

Los actores también exponen sus supuestos avances en generación de energía "fitovoltaica" con el objetivo de sensibilizar a la población y aportar una nueva dimensión a la ecología, a la vez que consiguen arrancar las sonrisas del público.

"Prestamos mucha atención a los vegetales. Los mimamos con sonidos, les hablamos, los juntamos para que hagan asociaciones entre ellos y dialoguen", explicó a Efe Delarozière, que también es director artístico de La Machine, aunque durante estos días no se sale de su papel de capitán del Aerofloral II.

"Sin duda, se trata de seres vivos extremadamente avanzados comparados con la humanidad. Si cortas una planta, ésta va a volver a crecer, pero si cortas a una persona, la pobre ya no crecerá más", consideró el pretendido científico al pie de su nave.

"Si queremos que la gente haga algo, es necesario llegar a ellos a través de las emociones, las ideas y las imágenes. Así es como se consigue sensibilizar a la gente", aseguró Gillion, que en esta ocasión descartó lecciones demasiado técnicas para lograr concienciar sobre la defensa del medio ambiente.

La tripulación de la Aerofloral II permanecerá en Bruselas hasta el domingo, momento en el que la "Expedición Vegetal" emprenderá su viaje hasta Turín (16 de mayo) y luego Hamburgo (22 de agosto), antes de regresar a Nantes para rendir cuentas sobre todas las experiencias vividas durante este tour por Europa.

Imitando a Nantes, Bruselas aspira a ser elegida como la Capital Verde Europea para 2015 el próximo 14 de junio, cuando tendrá lugar la designación de la ciudad que tomará el relevo a Copenhague, que asumirá ese papel en 2014, aunque para ello deberá competir con las candidaturas de Bristol, Glasgow (ambas en Reino Unido) y Liubliana.

Entre las credenciales ecológicas que ayudaron a Nantes a llevarse el título figura que todo el mundo en esa ciudad vive a menos de 300 metros de una zona verde, hay además 57 metros cuadrados de espacios verdes por persona, 100 mil árboles, y las zonas agrícolas o verdes representan el 60 % de su superficie.

EFE