20 de abril de 2014 / 04:54 a.m.

En Colomos quieren fiesta. Pero no se trata de un episodio más de indisciplina de Matías Vuoso. Atlas mantiene esperanzas de clasificar al ganar su primer y único duelo como local de la fase regular. Anoche vencieron por la mínima a los suplentes de Toluca.

Tomás Boy terminó con la maldición. El Jefe ganó en el Estadio Jalisco un año después (el último triunfo fue el 20 de abril del 2013 ante Chivas). Con 21 puntos, los Zorros en este momento están en zona de clasificación y se jugarán su pase a la Liguilla la próxima semana en Monterrey. Toluca apostará todo a la final de la Concachampions.

Sólo cinco minutos de intensidad tuvo Atlas al momento del silbatazo inicial. El cuadro rojinegro ilusionó a la Fiel con el dinamismo y tenencia que mostraron de medio campo hacia al frente.

Durante este lapso, Alfonso González probó de media distancia; el arquero César Lozano se vio obligado a rechazar. Los toluqueños se pararon en el Jalisco con un cuadro totalmente alternativo. Ningún futbolista que jugó a media semana en la final de Concachampions apareció en el Jalisco.

Los Zorros fueron diluyéndose y cayendo en el juego soso de los visitantes. Con sus argumentos, los Diablos evitaron que su rival le moviera la pelota y le pisara su terreno con insistencia.

Atlas mostró la inoperancia ofensiva de las últimas dos jornadas. Sí. Tenían la pelota pero de nada servía. Edson Rivera intentó algo distinto con un potente zurdazo de media distancia que el Chícharo Lozano mandó a tiro de esquina.

El cuadro alternativo choricero no lograba intimidar. Cerca del descanso Maikon Leite falló la más clara. Alfonso González envió centro desde la izquierda que cruzó todo el campo y, dentro del área, el brasileño remató de primera intención con la pierna derecha a un costado del primer poste rojo.

Tomás Boy movió sus piezas. Desde la banca el joven Carlos Treviño le dio dinámica y mejor traslado al balón a la media de contención de los Zorros. El cuadro rojinegro no lograba abrir el cerrojo y el Diablo se veía más que cómodo en la cancha.

El tiempo transcurría y la Furia se veía condenada a fallar nuevamente en casa. Pero llegó la fórmula perfecta: Razo-Millar. Este par dio el primer aviso. El zaguero envió al área un servicio templado y el chileno remató a la base del primer poste donde apareció la mano salvadora de González.

Tres minutos más tarde, al 70 de tiempo corrido, una copia de la jugada anterior movió los cartones en el Coloso de la Calzada Independencia. Razo volvió al enviar un 'bombón' y en esta ocasión Millar fue contundente con su cabezazo cruzado que dejó pasmado al guardameta rojo.Todavía Maikon Leite pudo aumentar la ventaja y a lo Atlas, en la agonía del encuentro los rojinegros se salvaron del empate con un esférico que se estrelló en el travesaño de Vilar y ahí terminó la historia.