13 de septiembre de 2014 / 03:50 a.m.

El Atlas dejó escapar un triunfo cantado. Todo el segundo tiempo el Veracruz sólo llegó con claridad una vez y por nada se llevan el triunfo.

Los Zorros les faltó ambición y a la banca le sobró talento. Leite ni siquiera entró y el Chino Millar jugó un par de minutos. Mucho músculo, mucho sacrificio y pocos goles.

El punto sirve para sacarle distancia a los rivales directos en el descenso, pero los dos que se escaparon, ahora tendrían a los Zorros a un paso del América.

Veracruz 1, Atlas 1.

El primer tiempo lo perdió Tomás Boy. Los primeros 45 minutos fueron una batalla sorda, sin tregua en le medio campo. Poca claridad, poco futbol y un gol.

Veracruz sólo había marcado cuatro goles hasta antes de este partido, pero Jesús Roberto Chávez les puso muy fáciles las cosas.

Ante la suspensión de Fernando Venegas, Tomás Boy se la jugó con Jesús Roberto Chávez, dejando marginado al que fuera el novato del año, Giovani León, y el jugador al que le dio la confianza lo puso contra las cuerdas.

El Atlas parecía jugar mejor que los jarochos, jugaban cerca del área de Melitón Hernández, pero llegó el pecado infantil de Chávez.

Al minuto 19 un centro de rutina, sin peligro al corazón del área y el defensa del Atlas le arregló las cosas a los Tiburones.

Chávez no cortó, ni despejó, le dejó muerto el balón a Carlos Ochoa, quien solamente empujó el esférico sobre la salida de Federico Vilar.

El Veracruz no era mejor, pero lo ganaba, ahora tocaba remar contra la corriente.

Pero el segundo tiempo el Atlas salió con determinación por el empate y lo obtuvieron muy pronto. A los dos minutos del complemento Aldo Leao Ramírez intentó disparar, pero le quitaron el esférico que le quedó a Adrián Cortés quien despejó a los pies de Neri Caballero quien de pierna derecha venció al arquero porteño para la igualdad en el marcador.

Después del gol de los Zorros el Veracruz desapareció de la cancha, pues por el lado izquierdo el Gringo Castillo y Alfonso González hacían lo que querían y al 58 hicieron una gran jugada que terminó en las manos del portero, pero fue una pincelada que merecía culminar en gol para la visita.

El Atlas cometió otro gran pecado y es que sin meter el segundo gol empezaron a hacer jugadas de lujo sin sentido. Aldo Leao Ramírez y Castillo pecaban de excesos de confianza y el Veracruz al 77 tuvo una muy clara, la única del segundo tiempo. Pase filtrado al Queco Villalva quien desde el manchón penalti disparó a la mano izquierda de Vilar, quien se lanzó para evitar el gol de los Escualos, que perdonaron a los Zorros.

Al final, los Zorros se quedaron sin ideas, con Leite en la banca y la sensación que se perdieron dos puntos en el camino. Veracruz festejó el empate y los atlistas se conformaron con el punto.