17 de agosto de 2014 / 07:13 a.m.

¡Gracias vecino! Sin jugar su mejor partido, incluso salvándose de un par de ocasiones, Atlas consiguió anoche su cuarta victoria al hilo del campeonato al vencer por la mínima diferencia a Leones Negros, gracias a un penal que Efrén Mendoza les regaló en el minuto 88.

Los Zorros no mostraron el futbol de partidos anteriores. Carecieron de opciones de gol, pero el rival les abrió la puerta para conseguir tres puntos más. Los dirigidos por Tomás Boy se mantienen como sublíderes generales con 13 unidades; U de G se hunde al mantenerse con 1 punto.

Aún no rodaba el esférico y los universitarios ya tenían desventaja. En la tribuna, el grito de 'Atlas, Atlas, Atlas' era abrumador ante la minoría de aficionados melenudos. Tomás Boy y Alfonso Sosa sacudieron sus cuadros estelares. El Jefe dejó en la banca a Maikon Leite y en Leones, Fidel Martínez, Andrés Ríos y Rodrigo Follé aparecieron como suplentes. El ingreso de Óscar Vera, Luis Téllez y Efrén Mendoza obedecía a la necesidad de contar con mayor dinámica en el medio campo amarillo.

Atlas sorprendió a su rival desde el silbatazo. Por primera vez en el torneo, los Zorros no contaban con un centro delantero nominal. Caballero y Esqueda se abrían a las bandas. Este movimiento desconcertó a la zaga universitaria que veía cómo Millar, González y Leao llegaban al área por sorpresa viniendo de atrás.

Los rojinegros se adueñaron de la pelota sin mucho esfuerzo. El medio campo atlista manejaba a placer el ritmo de las acciones. Los dirigidos por Tomás Boy llevaron el duelo a terreno melenudo. Un zurdazo de Poncho González que terminó estrellándose en el travesaño del Gansito fue el primer aviso.

Leones contaba con velocidad y dinámica en la cintura de su cuadro, pero de poco le servía al correr detrás de la pelota. Las únicas jugadas que UdeG pisaba suelo atlista lo hacía en inferioridad numérica.

Los de Colomos tenían el balón en sus botines, pero no lograban taladrar el bloque defensivo de UdeG. El ataque de los Zorros carecía de explosión y sorpresa; Leones ya se veía cómodo en la cancha.

Boy y Sosa mantuvieron sus piezas. Atlas continuaba con la tenencia de la esférica, pero fueron los felinos los que crearon las opciones más claras de gol. William Ferreira recibió servicio desde la derecha de Crosas, Erpen salió buscando el fuera de lugar pero Venegas lo habilitó. Frente a Vilar, el uruguayo gambeteó pero se le cerró el ángulo de manera increíble.

No había transcurrido un minuto cuando nuevamente Ferreira tuvo otro mano a mano. Tras un largo zapatazo de Cufré desde su zona, el charrúa enfiló a la cabaña y el arquero rojinegro le robó el balón.

Por más que Boy movía su esquema no lograban dañar al Gansito. La luz apareció cuando Diego Campos dejó en inferioridad numérica a Leones en una dura sancadilla sobre Erpen para recibir el segundo cartón amarillo.

Atlas se volcó al frente. Comenzó a enviar centros y más centros al área. Pero la figura de Humberto Hernández ya era factor al evitar la caída de su marco. El duelo ya expiraba. El empate ya estaba sentenciado. Sin embargo, un error infantil de Efrén Mendoza dio rumbo definitivo a la noche.

Édgar Castillo se internó en el área, lo recortó, pero el volante universitario lo cacheteó y el Gringo se desplomó. Fernando Guerrero no dudó. Su brazo derecho apuntó hacia el centro de la cabaña y decretó la pena máxima.

Luis Caballero tomó la responsabilidad. El Gansito se movía de un lado a otro bajo su arco. El paraguayo mostró sangre fría y con un derechazo colocado al poste izquierdo de Hernández provocó la locura en el Jalisco que registró una gran entrada al decretar la cuarta victoria rojinegra del torneo.