20 de marzo de 2014 / 05:23 a.m.

Tigres consiguió las tres G del fútbol: gustó, ganó y goleo, para con eso quedarse con el pase a la semifinal de la Copa MX y eregirse como el más firme y fuerte candidato para llevarse el triunfo del certamen.

Fue una noche mágica, de emociones, de gritos, de alegría y frescura, como normalmente han sido las noches de Copa en el estadio universitario que ayer lució repleto, con unos incomparables que disfrutaron de principio a fin la goleada de su equipo.

La "masacre" del tigre ante un Potro que parecía un pony comenzó rápido, en una jugada sensacional felina por la pradera izquierda en donde Damián Álvarez le puso un centro medido y con ventaja a Alan Pulido que remato certero para vencer al portero Yosgart Gutiérrez que no pudo hacer nada para que al minuto 6 Tigres ya se pusiera arriba.

Los felinos lucían imponentes desde el arranque del partido, con una intensidad arriba que su rival que ni las manos pudo meter en el primer tiempo que marcó el rumbo del encuentro.

Los movimientos en la cancha le funcionaron en demasía a Ricardo Ferretti, con un Carlos Salcido que volvió a lucir en la lateral derecha, tanto que participó directamente en el segundo gol en donde apareció solo por sorpresa entrando al área, sacando un fuerte disparo de derecha que escupió Yosgart Gutiérrez y que aprovechó de nueva cueva la joya felina Alan Pulido para poner el segundo en su cuenta personal y en la frente del Atlante al minuto 16.

El éxtasis para los incomparables llegó con un verdadero golazo que hizo José Francisco Torres con un zurdazo de bote pronto que puso el balón en el ángulo superior izquierdo del arquero azulgrana, que se convirtió en un espectador más del mejor gol de la noche en donde la afición explotó sorprendida de la ella anotación del Gringo al minuto 25, que festejó a lo Hugo Sánchez con unas maromas en el aire.

En ese momento y con el 3-0 a su favor la fiesta ya era completa en el volcán que ocho minutos antes de terminar el Primer tiempo volvió a festejar un gol de su delantero estrella Alan Pulido que empujó la pelota luego de una gran jugada por derecha de Danilinho y poner el 4-0 en la frente de los Potros, que ya no veían lo duro si no lo tupido.

Por si fuera poco, Tigres mandó a la cancha para el segundo tiempo a Lucas Lobos quien fue un dolor de cabeza para la defensa azulgrana, antes ya había ingresado Dario Burbano por Damián Álvarez que tuvo un buen partido pero salió con un dolor en la pierna izquierda al 43.

Al principio los felinos simplemente sobrellevaban el partido que ya tenían ganado peo al final apretaron apretaron el acelerador y acrecentaron el marcador a su favor.

Al minuto 75 apareció Lobos con un pase filtrado que definió de zurda Dario Burbano entre las piernas de Yosgart Gutiérrez, marcando el quinto en ese momento y desatando el júbilo en la cancha y la tribuna de unos felinos que ya estaban jugando como una cascarita en el pasto del volcán.

Pero eso no era suficiente, Tigres siguió atacando, llegando y perdonando, pero al 80 no falló más y una jugada de triangulaciones la culmino Juninho, que apareció como si fuera un centro delantero para definir de pierna derecha un medio gol que le puso Danilinho, con el arquero vencido; Tigres ya ganaba 6-0 y anotaba su gol 34 en lo que va de Copa MX.

Después de la media docena de goles los felinos siguieron fallando y perdonando el séptimo gol, realmente fue un baile, una paseada y los Potros lo único que buscaban era el final de un partido al que nunca llegaron.

Ahora Tigres enfrentará la semifinal de la Copa MX ante Veracruz en un duelo en donde luce como amplio favorito y en donde buscará llegar a una final de Copa en la que no está desde las décadas de los noventas.

DIEGO ARMANDO MEDINA