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25 de mayo de 2013 / 08:51 p.m.

México • Desde el punto de vista sociológico, los sonideros ayudan a las comunidades, sobre todo a las juveniles, a generar su propia identidad, afirmó el especialista del Instituto de Investigaciones de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Héctor Francisco Castillo Berthier.

Entrevistado sobre el fenómeno social de los sonideros, el investigador Nivel II del Sistema Nacional de Investigadores señaló que "los sonideros cumplen una función mediadora entre el público y los músicos, entonces, esta función mediadora es un oficio, un nicho de mercado y de oportunidad de ser empresarios".

Castillo Berthier, quien realiza trabajos de investigación en temas como juventud, bandas juveniles y cultura popular, recordó que a lo largo del tiempo los jóvenes han adoptado diferentes modas musicales, siendo en las últimas décadas el hipismo, las discotecas, las pistas para bailar y, como resultado de estos, los sonideros.

Amplió su comentario, al referir que en años más recientes han surgido movimientos como los roqueros, punketos, darquetos, skatos, emos, reguetoneros y otros más, a los que algunos les han llamado tribus urbanas.

Sobre el fenómeno de los sonideros, recordó que en los años 70 del siglo pasado fue cuando las discotecas se pusieron de moda, marcaron un estatus social, pues sus seguidores pertenecían en su gran mayoría a las clases media y alta.

No hay que olvidar que existían discotecas muy exclusivas, dirigidas a miembros de la clase más pudiente, y esta situación definió que había mucha gente que no podía tener acceso a este tipo de diversión por cuestiones económicas.

"Estas situaciones dieron pie a que los jóvenes (de colonias y barrios populares) empezaran a jugar con los mismos asuntos de colores, distintas luces y sonidos, pero en las calles, principalmente de Nezahualcóyotl", puntualizó el experto.

De esta forma iniciaron las pistas que eran armadas y montadas en calles cerradas de esas colonias, alcanzando popularidad entre la sociedad, pues en este tipo de actividades, de fiestas callejeras, podían escuchar música y consumir lo que quisieran sin necesidad de pagar.

La gente de los barrios empezó a invertir en este tipo de proyectos, pues su demanda fue y sigue siendo alta en distintos municipios y delegaciones del país, y hoy en día se pueden percibir más sonidos.

"Realmente hicieron grandes empresas que se dedican a este asunto, igual han ganado discos de platino por sus producciones, como ´La Changa´", apuntó Castillo Berthier, quien refirió que se trata de uno de los sonideros más conocidos en México e incluso en otros países.

Al respecto, mencionó que este tipo de fenómenos sociales también ocurrieron en Estados Unidos, y subrayó que los sonideros ayudan a las comunidades a generar su propia identidad.

Todas las culturas juveniles, resumió, aparecen en la moda, en el "marketing", y a partir de ahí hay una serie de fenómenos que se van generando y permanecen durante años, como los roqueros y los sonideros.

Por último, manifestó que las modas son formas de mostrar la individualidad de los jóvenes y lo hacen mostrándole a la sociedad sus gustos, que los hacen identificarse y pertenecer a una determinada cultura social, llámense sktos, darquetos o emos, por citar algunos de los de más reciente aparición.