AP
30 de junio de 2014 / 01:19 a.m.

Miles de personas salieron a las calles el domingo para darle la bienvenida a la selección de Chile a su regreso de Brasil, tras perder en los octavos de final ante los dueños de casa en la Copa Mundial.

Los jugadores aterrizaron en el Aeropuerto Internacional de Santiago y abordaron un autobús que los transportó hasta el palacio de La Moneda, la sede del gobierno chileno, donde fueron recibidos por la presidenta Michelle Bachelet.

En la Plaza de la Constitución, frente a La Moneda, los jugadores saludaron a una multitud que aguardó su llegada. Algunos como José Rojas, Gonzalo Jara y Eduardo Vargas, se despojaron de sus camisetas y las lanzaron a los hinchas.

Alexis Sánchez, visiblemente emocionado, se movía con una cámara en la mano, grabando cada segundo de lo que sucedía.

Posteriormente, ingresaron a La Moneda, encabezados por el técnico Jorge Sampaoli y el presidente de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional, Sergio Jadue.

El primer jugador en saludar a la mandataria fue Mauricio Pinilla, y el último fue Sánchez.

"La gente los mira como un ejemplo de garra y esfuerzo", dijo a los seleccionados la mandataria Bachelet, y añadió que "nos entregaron momentos de gran alegría, de gran emoción".

La mandataria se refirió al juego ante Brasil, y aseguró que "jugaron espectacularmente bien y merecían ganar".

Chile quedó eliminado tras perder en una definición por penales, luego de empatar 1-1.

Bachelet recordó además que la Copa América de 2015 se realizará en Chile y prometió que los estadios del país estarán a la altura del evento. "Será una nueva oportunidad", señaló.

Bachelet insistió que en todo Chile "estamos orgullosos" y enfatizó que, si bien no ganaron, "dieron una pelea como los grandes".

"Ustedes han sentido ese fervor, ese orgullo en las calles", añadió.

La mandataria aplazó en 24 horas su viaje a Estados Unidos, donde el lunes sostendrá una reunión con el presidente Barack Obama, para celebrar a los seleccionados.

El bus que transportó a la selección demoró largos minutos pues otros miles de chilenos se apostaron en el costado de la ruta entre el aeropuerto y La Moneda. Vestidos con camisetas rojas y gorros, y portando vuvuzelas y banderas chilenas, alentaron a los seleccionados en su trayecto.