11 de enero de 2015 / 11:12 p.m.

 

 Un señor Barça, especialmente en la primera parte, cuando ofreció sus mejores sensaciones en mucho tiempo, se deshizo del Atlético de Madrid (3-1) en un partido en el que destacó la tripleta ofensiva azulgrana (Messi, Neymar, Luis Suárez), quienes marcaron los tres goles de su equipo.No sólo ganó el Barcelona un partido, sino credibilidad y volver a creer en sí mismo después de las muchas dudas mostradas, sin ir más lejos el pasado domingo con la derrota en Anoeta.Por una vez los de Luis Enrique sabían a lo que jugaban y firmaron unos 45 minutos primorosos. En la segunda mitad, el Atlético, que ya iba 2-0 en el marcador, se metió en el partido con un penalti, pero no tuvo el duelo controlado para llegar a empatar.No es fútbol de toque, es otra cosa. No intervienen los medios, pero sus delanteros son más letales. Las contras son el eje argumental del juego y a estas alturas el barcelonismo ya lo tendría que saber. Cuanto antes en el Camp Nou se visualice el cambio de libreto, mejor para todos.Y así se hizo con el partido el Barça de Luis Enrique, a base de la máxima intensidad y de la calidad de sus tres estiletes: Messi, Neymar y Luis Suárez, que hoy brillaron más que nunca.Nadie se acordó de las guerras intestinas, no hubo ni una sombra de dudas, ni en el banquillo ni en el césped y así se pudo ver un gran equipo azulgrana, especialmente en los primeros 45 minutos.El Atlético de Madrid, que salió vencedor durante prácticamente todos los partidos de la temporada pasada, fue desarbolado desde el inicio. Los de Simeone, parapetados y buscando las contras, se encontraron con un rival que lo superó en todas las facetas del juego y no sabían cómo hincarle el diente a un adversario que no le dio ni una concesión.El Barcelona ofreció un fútbol excelso y se reconcilió con su público. Jugaron los azulgranas con Messi y Neymar pegados a la línea de cal, buscando pasillos interiores, aprovechando la interacción con Alves y Alba, y esperando los huecos que abría el combativo Suárez.En cuanto los azulgranas recuperaban el balón, no había tregua. Ni un pase de más, fútbol directo, jugadas para Messi y Neymar y a correr, sin que los medios fueran determinantes.En el minuto 12, una gran acción de Messi, con autopase dentro del área sobre Godín, acabó en la red. Falló Luis Suárez en el control y Juanfran en el despeje, pero Neymar no ante Moyá (1-0).De una semana a otra, el Barça parecía un equipo nuevo. Bien trabajada la estrategia, muy juntas las líneas y mucha pólvora delante.Moyá era lo más destacado del Atlético, tan desquiciado que acabó el primer tiempo jugando con un 4-5-1. Solo Mandzukic delante y Griezmann cerrando las vías de agua, que eran muchas.En el minuto 13, Alba puso a prueba al meta rival y en el 17, en una jugada de estrategia, Gímenez le hizo un boquete a un tobillo de Neymar, que pudo continuar. La bota del brasileño, con la palabra 'Ousadia', resumía el espíritu de su equipo.Neymar, en el 23, estuvo muy cerca del 2-0. Messi inició la jugada en transición, Luis Suárez regateó a Giménez y su centro no fue aprovechado por el brasileño, solo ante la meta contraria.Messi, de nuevo entrando por la banda en el 29, creó peligro y en el 35, el argentino fue decisivo en el 2-0. Realizó un control orientado el rosarino, posiblemente con un brazo, Neymar atrajo la defensa con una diagonal y el balón llegó a Luis Suárez, que logró el 2-0 en el minuto 35.Fue la mejor primera parte en muchos meses del Barça. Los azulgranas ganaron al Atlético también en intensidad y el Camp Nou observaba con ojos absortos la metamorfosis de su equipo. Siete remates por ninguno, 2-0. Sin discusión.El primer remate a puerta del Atlético fue desde los once metros. Un penalti señalado a Messi por una acción con Gámez. Mandzukic batió a Bravo y en el minuto 57 y con 2-1 empezó otro partido. El Barça tenía un nuevo reto por delante, salir a flote en un momento complicado y frente a un rival dispuesto a equilibrar el partido.El cambio de mentalidad del Atlético se vio con el cambio de Fernando Torres por Gabi en el minuto 68. Los de Simeone dieron un paso hacia adelante con mucha más presión.En la segunda mitad, el partido se asemejó más a todos los del curso pasado. Un juego más trabado y un Barça fundido físicamente. El Atlético apuntaba, pero seguía sin disparar. Los azulgranas ya no dispararon hasta la recta final del partido, un remate flojo de Messi en el 84, hasta que llegó la puntilla definitiva.Marcó Messi el 3-1 y finiquitó el partido en el minuto 87. En un partido capital, el Barcelona ganó cuando no podía fallar y sigue adelante en la Liga, pero sobre todo vuelve a creer en sí mismo.

AGENCIAS