15 de septiembre de 2014 / 03:40 p.m.

El presidente del FC Barcelona, Josep Maria Bartomeu, ha asegurado que cuando se hizo el traspaso de poderes en el 2010 con la junta saliente, presidida por Joan Laporta, ésta no le entregó las cuentas auditadas, a pesar de haber cerrado unos números que reflejaban unas ganancias de 11 millones de euros.

El presidente azulgrana ha acudido hoy a la Ciudad de la Justicia de Barcelona donde se ha puesto en marcha el juicio que ha impulsado la actual directiva del Barça contra la saliente de Joan Laporta, en la que le reclaman 48'7 millones de euros por pérdidas, que se desprenden de los siete años del mandato de la anterior directiva.

El juez José Manuel Martínez Borrego, del juzgado de primera instancia de Barcelona número 39, había fijado para hoy la primera de las vistas previas en las que estaban citados los exdirectivos Xavier Sala i Martín y Alfons Godall, aunque no han asistido, delegando sus declaraciones a representantes legales.

Sí que ha asistido Josep Maria Bartomeu como representante del Barça, quien ha estado acompañado de dos de sus directivos, Jordi Moix y Jordi Cardoner.

El presidente azulgrana ha respondido a las preguntas que le han formulado los catorce abogados representantes de los diecisiete ex directivos demandados.

En una de las exposiciones, Bartomeu ha insistido en numerosas ocasiones que las cuentas que presentó la junta saliente fueron "reformuladas" porque "no estaban auditadas".

"Los números que nos plantearon para que los llevásemos a la asamblea de compromisarios los derivamos a Deloitte para que observase y después de que se contemplasen incertidumbres y salvedades, se decidió que se tenían que reformular", ha asegurado.

"Laporta no nos dio ningún informe de auditoría. Fue el auditor, después, que observó siete puntos desfavorables y hablamos en junta que lo correcto era llevar unas cuentas reformuladas a los compromisarios, y que reflejasen la realidad del club", ha añadido Bartomeu.

El juez ha estimado muchas preguntas como improcedentes, como una en la que se emplazó a Bartomeu a responder de si era consciente "de que la acción de responsabilidad que se está planteado tiene la base de las pérdidas de la temporada 2003", que propuso el entonces ex vicepresidente Sandro Rosell, a la hora de desprenderse de numerosos jugadores y derivar las pérdidas de amortización a aquel ejercicio.

Tampoco admitió el juez que Bartomeu respondiese a la pregunta de si era consciente de que siete directivos demandados, y que formaban parte de la junta saliente, no estuvieron en la directiva del primer año de Joan Laporta, en la que el club registró pérdidas millonarias, después de que un juez estimase que los siete últimos días de junio del 2003, cuando hubo el cambio de directiva, contase como un año de mandato.

A pesar de haberse expuesto a las preguntas formuladas durante casi dos horas y cuarto, el presidente azulgrana derivó muchas de ellas a la comparecencia de mañana del vicepresidente Javier Faus.

"No les sorprenda que no sepa alguna cosas", ha señalado el presidente, después de que el abogado de Alfons Godall se quejase de la comparecencia de Bartomeu, al haber dicho éste en reiteradas ocasiones que no sabía de lo que le preguntaban.

"Me encuentro en la tesitura porque no sé si hacer preguntas que no me va a responder, y les estoy dando a los letrados rivales para que tengan durante un día para responderme", se ha quejado el letrado de Godall.

El representante del exdirectivo Xavier Sala i Martín le la preguntado a Bartomeu si asumía la gestión del 2003, en la que la junta de Laporta debió asumir tras una demanda una pérdida millonaria, que en parte ha sido la que ha propiciado la acción de responsabilidad, igual que el cierre negativo de la temporada 2010.

"Yo asumo la gestión cuando era directivo. En 2003 cogimos un club en una situación compleja, una etapa mala e intentamos hacer cambios para mejorar la economía. En el 2010 fue una sorpresa para nosotros, porque pensábamos que la realidad era buena, pero nos encontramos con un endeudamiento por encima de las posibilidades y con problemas de tesorería", ha relatado.

Bartomeu ha asegurado que el crédito sindicado que negoció el Barcelona antes del cambio de junta en 2010 tenía unas condiciones "muy desfavorables" para el club, y que la nueva junta "los mejoró". Esta respuesta llegó después que los letrados de los ex directivos demandados quisieran incidir en que el periodo de Laporta fue boyante en lo económico.

Después de la comparecencia de Josep Martia Bartomeu, ha concluido la jornada y mañana asistirá a la Ciudad de la Justicia Javier Faus, a quien le tocará explicar la mayoría de preguntas que el presidente ha derivado hacia su vicepresidente económico.

AGENCIAS