11 de febrero de 2014 / 12:38 a.m.

Las selecciones encaran los últimos meses de preparación para el Mundial de fútbol Brasil 2014, mientras en el estado de Minas Gerais, uno de los cuarteles generales de varias selecciones latinoamericanas, trabaja para adelantar las obras y mejorar la seguridad de cara al evento.

La llegada al suroriental estado de Minas Gerais por vía aérea, a través del aeropuerto internacional Tancredo Neves, en el municipio de Confins, a 40 kilómetros de Belo Horizonte, la capital regional, es todavía desalentadora para quien piensa en los cuatro meses que faltan para el Mundial.

El Gobierno federal espera para abril la conclusión de las obras de remodelación del aeropuerto.

"Este aeropuerto posee una buena estructura y la calidad de servicio es eficiente. La obra sólo necesita estar más organizada para garantizar un aeropuerto más limpio y confortable", afirmó el último viernes durante una visita a la terminal aérea el ministro de Aviación Civil, Moreira Franco.

El Gobierno de Minas Gerais, en tanto, es responsable de las obras complementarias al aeropuerto, como las opciones de movilidad urbana y el mantenimiento de las carreteras.

Esta semana será inaugurado el Move, sistema de autobuses articulados de Belo Horizonte, que operará en cuatro importantes avenidas de la capital regional y beneficiará 700.000 personas, según la Alcaldía.

En la parte de carreteras, el Gobierno regional divulgó que 5.051 kilómetros de nuevas carreteras fueron asfaltadas dentro del programa Proacesso.

Sin embargo, existe preocupación en las autopistas alrededor del aeropuerto de Confins, las MG-424 y LMG-800, obras que según el gobernador Antonio Anastasía estarán concluidas en mayo.

Sobre seguridad pública, la preocupación vuelve a ser las manifestaciones populares durante la época del Mundial, que se disputará entre el 12 de junio y el 13 de julio en doce ciudades brasileñas.

Durante las protestas en la Copa de las Confederaciones, en junio pasado, Belo Horizonte fue una de las ciudades que más registró manifestaciones violentas con enfrentamientos entre activistas y la Policía.

"Los episodios vividos servirán de aprendizaje. Es un proceso interactivo de inteligencia", para el cual se trabaja con programas de prevención y entrenamiento de reacción rápida en la actuación conjunta de las Policías, señaló a Efe el vicegobernador, Alberto Pinto Coelho, también presidente del Comité Gestor de la Copa.

La Superintendencia Central de Prensa del Gobierno del Estado de Minas Gerais indicó que unos 60.000 efectivos de las Policías Civil y Militarizada, además del Cuerpo de Bomberos, serán utilizados durante el Mundial.

Las actividades conjuntas de la Policía serán coordinadas por una Central de Operaciones, que tuvo una inversión de 28 millones de reales (unos 11,6 millones de dólares) destinados a equipos, algunos con capacidad para controlar todas las cámaras esparcidas por la ciudad.

En cuanto al estadio, que será entregado por la concesionaria Minas Arena para la administración de la FIFA a partir del 22 de mayo, el escenarios para por una ampliación de las tribunas de prensa y la construcción de una sala de prensa alternativa en uno de los aparcamientos, entre otras.

El secretario de Turismo y Deportes de Minas Gerais, Tiago Lacerda, explicó que en una "previsión pesimista" el Gobierno regional pagará los gastos de las obras en el estadio, que fueron 695 millones de reales (unos 289,5 millones de dólares) y dentro de 25 años, cuando termine la concesión, recibir un moderno escenario.

"En una previsión optimista, el gasto no sobrepasará los 300 millones de reales (unos 125 millones de dólares", apuntó Lacerda.

El estado de Minas Gerais, la tercera economía del país, detrás de Sao Paulo y Río de Janeiro, creó para atender las necesidades del Mundial 14.300 empleos en diversas obras.