5 de septiembre de 2014 / 01:07 p.m.

El mundo del futbol americano en la NFL está lleno de muchas cosas: pasión, espectáculo, intensidad, fuerza, polémica, abuso de drogas, entre otras, pero ayer, un elemento que muchas veces no se ve, como la lealtad y el lado humano aparecieron en los Bengalíes de Cincinnati.

Hace una semana, el equipo tuvo que hacer un corte en su roster para dejarlo en 53 jugadores, esto por reglamento de la liga antes de cada temporada. Entre los que se quedaron fuera estaba el tackle defensivo Devon Still.

Hasta aquí no hay nada extraordinario, sin embargo, Still fue reincorporado ayer con un contrato para el equipo de prácticas, ¿la razón? Que pueda seguir teniendo la posibilidad de atender a su pequeña hija Leah de cuatro años, quien fue diagnosticada con cáncer.

A pesar de que no estará con el equipo que juega semana a semana, Devon puede contar con un salario y seguir gozando del plan de seguro médico que la NFL tiene para con los elementos que conforman cada equipo.

Por donde se le vea, es una buena segunda oportunidad para Devon, ya que al estar con la escuadra de práctica puede ganar el salario mínimo de la NFL que es de 100 mil dólares y al no tener que viajar con el equipo, puede pasar más tiempo en Filadelfia que es donde su hija recibe su tratamiento de quimioterapia.

"Definitivamente sentía que no podía enfocarme al 100 por ciento en el futbol americano, pero la actitud del equipo es algo que vale la pena mencionar y destacar. El futbol americano y la NFL, no se distinguen precisamente por la lealtad.

"Antes que nada, para ellos esto es un negocio y esperan pagar a un jugador por lo que puedan hacer en el campo. Sencillamente se hubieran lavado las manos, pero no fue así... y espero con todo mi corazón poder pagarles de la forma que se lo merecen", señaló Devon Still.

Por lo pronto, Cincinnati ha obrado de la mejor manera posible, y se merecen todo el crédito posible por su accionar para con el tackle defensivo que tomaron en el Draft del 2012 en la segunda ronda del reclutamiento.

Cierto, este es un deporte violento, pero también es cierto que es capaz de sacar lo mejor de los seres humanos.

REDACCIÓN