22 de junio de 2014 / 08:06 p.m.

Los reyes belgas, Felipe y Matilde, y el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, vieron la victoria de Bélgica sobre Rusia por 1-0 en las tribunas del estadio Maracaná, de Río de Janeiro.

A pesar de que el encuentro parecía destinado a terminar con el marcador en blanco, Matilde, vestida de rojo en honor a la selección belga, y el rey Felipe fueron testigos del tanto sobre el final de Divok Origi y la victoria del conjunto dirigido por Marc Wilmots.

Con el resultado Bélgica selló su pase a octavos de final del Mundial de fútbol 2014 y dejó contra las cuerdas al equipo de Fabio Capello.

Los reyes belgas participaron la víspera en Río de Janeiro en la reinauguración de la avenida Rainha Elisabeth, que une los famosos barrios de Copacabana e Ipanema, en homenaje al rey Alberto I de Bélgica y la reina Isabel.

AGENCIAS