12 de junio de 2014 / 01:57 a.m.

Una huelga de los trabajadores del tren subterráneo en Sao Paulo que amenazaba con afectar la inauguración de la Copa del Mundo fue evitada el miércoles por la noche, pero los empleados del aeropuerto de Río de Janeiro declararon un paro de labores de 24 horas en el principal destino de los hinchas que viajan Brasil.

Unos 1.500 empleados del subterráneo de Sao Paulo votaron contra regresar a la huelga por una disputa de salarios. El lunes habían suspendido el paro en medio de una fuerte respuesta popular y presión del gobierno para poner fin al caos del transporte público en la mayor ciudad de Brasil.

"Pensamos que ahora es mejor esperar", dijo el presidente del sindicato, Altino Prazeres, pero agregó que no eliminaría la posibilidad de reanudar la huelga en algún momento durante el torneo, que dura un mes. "Tenemos la sensación de que quizás no estábamos completamente preparados para un enfrentamiento total con la policía el día de la inauguración de la Copa del Mundo".

El sindicato anunció que sus miembros realizarían una marcha el jueves por la mañana para exigir que los 42 empleados despedidos durante el paro de cinco días sean contratados de nuevo.

Los organizadores del Mundial World Cup cuentan con el sistema de trenes subterráneos de Sao Paulo para llevar a decenas de miles de hinchas el jueves al estadio Itaquerao, donde Brasil se enfrentará a Croacia en el primer juego, lejos de las zonas hoteleras donde la mayoría de los turistas se quedan.

Pero en momentos que la tensión cedía en Sao Paulo, otro conflicto laboral se caldeaba en Río, a donde los hinchas estaban llegando para el partido del domingo entre Argentina y Bosnia-Herzegovina.

El miércoles, empleados de recepción, maleteros y personal de limpieza, que han estado exigiendo un aumento de sueldo de por lo menos 5,6% desde varios meses, votaron irse a la huelga a partir de la medianoche. El paro afectará al aeropuerto internacional Galeano, así como el aeropuerto Santos Dumont, que conecta a Río con otros destinos en el país.

Un representante sindical dijo que sólo 20% de los empleados detendrían sus labores durante 24 horas, en apego a una orden judicial que amenazó con multar a los sindicatos con más de 22.000 dólares si la plantilla en labores bajaba de 80% de lo normal. El representante acordó discutir los detalles del paro sólo si no era identificado, porque no estaba autorizado para hablar en público.

AP