AGENCIAS
23 de mayo de 2014 / 10:15 p.m.

Brasil movilizará a 157.000 policías y soldados para garantizar la seguridad durante el Mundial de fútbol, que se celebrará en 12 ciudades del país entre los próximos 12 de junio y 13 de julio, anunciaron hoy fuentes oficiales.Los ministros de Defensa, Celso Amorim, y Justicia, José Eduardo Cardozo, precisaron que el plan de seguridad para la gran cita del fútbol mundial incluye a 100.000 efectivos de la Policía y a 57.000 más de las tres Fuerzas Armadas, cuya actuación será coordinada por sus despachos y el Ministerio de la Presidencia."Es un plan preparado y ya ejecutado (en algunas áreas) en los últimos años" y que es fruto de una "excelente planificación", dijo Cardozo, quien aseguró que las Fuerzas Armadas, así como las Policías federales y regionales, actuarán "totalmente integradas".Según los ministros, habrá un gran centro de coordinación en Brasilia, que estará en comunicación "permanente" con otros que serán instalados en las otras once ciudades sedes del Mundial.En el evento participarán las selecciones de 32 países y cada una podrá enviar al país a un máximo de 7 policías, que trabajarán en coordinación con los organismos de seguridad brasileños, indicó Cardozo.El ministro cifró en 1.900 millones de reales (863 millones de dólares) las inversiones del Gobierno en materia de seguridad para el Mundial, que incluyeron la compra de armas de "baja letalidad", cámaras de alta definición y equipos de inteligencia, entre otros.Cardozo reiteró que, en relación a los hinchas violentos que pudieran llegar del exterior, "hay un intercambio de información con los otros países", que enviarán listas de sospechosos, a los que "se les hará un seguimiento especial" o a los que incluso se les puede negar el ingreso al país.En relación a la posibilidad de protestas durante el Mundial, similares a las que el año pasado marcaron la Copa Confederaciones de la FIFA, Cardozo y Amorim coincidieron en que serán toleradas siempre y cuando sean pacíficas."Nuestra sensación es que las manifestaciones serán menores, pero estamos preparados para todo", indicó Cardozo.El ministro admitió que, en junio del año pasado, cuando millones de brasileños salieron a las calles para protestar durante la Copa Confederaciones, la posibilidad de manifestaciones "no estaba en las previsiones" del Gobierno.No obstante, recordó que las protestas no afectaron el torneo, que "ningún partido se aplazó ni se atrasó" y aseguró que ahora, al contrario de lo que ocurrió el año pasado, las autoridades están "preparadas" para posibles manifestaciones.Amorim, quien antes de asumir la cartera de Defensa se desempeñó como ministro de Relaciones Exteriores durante ocho años, negó que las eventuales protestas puedan afectar la imagen del país."La imagen de Brasil es la de una democracia vibrante, en la que los ciudadanos se manifiestan libremente", afirmó.Cardozo también comentó la amenaza de huelga que mantienen los agentes de la Policía Federal, organismo que, entre otros asuntos, es responsable por las aduanas y los aeropuertos y de fiscalizar el ingreso de extranjeros al país.En ese sentido, explicó que hay una negociación salarial en marcha y que "existe la posibilidad de un acuerdo".No obstante, precisó que una reciente decisión del Tribunal Supremo "prohíbe las huelgas de policías", y dijo estar convencido de que "eso no será transgredido" por ningún organismo de seguridad del Estado.Sin embargo, apuntó que si se llegara al extremo de una huelga de la Policía Federal durante el Mundial, el Gobierno "tiene alternativas y respuestas para dar garantías" a los brasileños y a los 600.000 extranjeros que son esperados para el evento.