7 de noviembre de 2014 / 05:40 a.m.

Los Browns de Cleveland aprovecharon al máximo la terrible noche de Andy Dalton y aplastaron el jueves 24-3 a los Bengals de Cincinnati, en un duelo entre equipos del Norte de la Conferencia Americana, que fue desigual desde el comienzo.

Cleveland (6-3) continuó con su mejor comienzo de campaña desde 1994 y se colocó en el primer puesto de la División Norte, la más apretada de la NFL, empatado con Pittsburgh.

Asimismo, los Browns pusieron fin a una de sus rachas más vergonzosas.

Ganaron un partido de visita contra un rival de división, algo que no conseguían desde 2008. Acabó así una racha de 17 derrotas consecutivas de Cleveland en estas circunstancias.

"Esto es un gran aliciente para los chicos", consideró el entrenador de los Browns, Mike Pettine. "Tan sólo miren todas las malas rachas con las que terminamos. No había muchas personas que nos dieran posibilidades de conseguir algo".

Y el triunfo de los Browns llegó de una manera que dejó en claro la mejoría del equipo.

"Estos Browns son un poco distintos al equipo que la liga acostumbra ver", dijo el cornerback Joe Haden, quien anuló durante toda la noche a A.J. Green.

La cara opuesta de la moneda son los Bengals (5-3-1), humillados otra vez en un horario estelar de la televisión. Cincinnati tiene una foja de 18-41 en duelos nocturnos.

En su otro partido de noche en esta campaña, los Bengals fueron triturados 43-17 por los Patriots de Nueva Inglaterra.

"Esto me confunde. Por alguna razón, en esos dos partidos no hemos jugado bien", dijo el entrenador de Cincinnati, Marvin Lewis. "Pero hoy, que estábamos en casa, había cierta energía y emoción diferentes".

Los Browns castigaron duramente a Dalton, quien completó apenas 10 de 33 pases para 86 yardas, con tres interceptados y dos capturas. Cleveland controló el partido al acumular 170 yardas por tierra.

AP