19 de marzo de 2013 / 02:40 a.m.

Decenas de personas comenzaron a congregarse a las puertas de la catedral de Buenos Aires para sumarse a una vigilia de música y oración la víspera del inicio del papado de Francisco.

 

Buenos Aires.- Decenas de personas, especialmente jóvenes, comenzaron a congregarse a las puertas de la catedral de Buenos Aires para sumarse a una vigilia de música y oración en vísperas del inicio del papado de Francisco, el primer sumo pontífice argentino.

Adornada con banderas con los colores papales y argentinos, la Plaza de Mayo, también frente a la sede del Ejecutivo, se iba poblando en el atardecer de este lunes vaticinando lo que se espera sea una multitudinaria concentración de fieles que este martes seguirá en directo la retransmisión de la entronización en la Plaza de San Pedro, de Roma.

Organizada por la Vicaría de la Juventud de la Archidiócesis de Buenos Aires, que tuvo como su pastor a Jorge Bergoglio hasta su elección como papa, la semana pasada, la vigilia no sólo será de música y oración sino que tendrá, a imitación del estilo de Francisco, un tinte solidario, ya que se pidió a los asistentes llevar alimentos para donar.

"Proponemos a la gente traer un alimento que serán destinados a los lugares pobres por donde pasó Francisco", dijo el titular de la Red Solidaria, Juan Carr.

La vigilia promete estar animada, con la actuación especial del cantante Axel y de grupos de música católica, como el del cura rockero César y su banda Los pecadores, y otros más tradicionales, como Kyrios Emmanuel, Carlos Seoanne, y Banuev.

"Despedimos al obispo y recibimos al papa. Rezamos por vos, Francisco", reza un inmenso cartel, con el rostro de Bergoglio, colocado a las puertas de la catedral, que permanecerá abierta toda la noche para quien quiera ingresar a rezar.

Más cerca de la Casa Rosada, sede del Ejecutivo, un sacerdote bendice con agua bendita a los fieles, junto a una enorme imagen de la Virgen de Luján, patrona de Argentina.

En otro sector de la plaza, los vendedores esperan también una noche "milagrosa" de ventas de banderas con los colores vaticanos y camisetas con el rostro del carismático Francisco.

"Estamos felices de tener un papa latinoamericano", dijo a Efe un matrimonio de venezolanos, de visita en Buenos Aires y que decidieron ser parte de un evento que promete ser histórico.

Los organizadores pidieron a los participantes ir con ánimo de celebración, llevar cintas blancas, amarillas y celestes y no olvidarse del mate, una bebida tradicional en Argentina y que el propio papa toma, aunque sin azúcar, tal como se lo reveló hoy a la presidenta argentina, Cristina Fernández, en una audiencia celebrada en el Vaticano.

Por la vigilia, se dispuso un operativo especial de tránsito para ordenar la llegada de ómnibus con feligreses en los alrededores de la Plaza de Mayo.

La fiesta católica culminará a las 05.30 de la mañana del martes (08.30 GMT), cuando las pantallas gigantes de la plaza retransmitirán en directo desde el Vaticano la ceremonia solemne del inicio del papado de Francisco.

El Gobierno de la ciudad de Buenos Aires ha dado asueto escolar para este martes para permitir la asistencia de los alumnos de los colegios católicos a la celebración en la Plaza de Mayo.

Según informó el Arzobispado de Buenos Aires, este martes al mediodía las campanas de todas las iglesias y otros edificios de la ciudad repicarán durante diez minutos "saludando al nuevo y querido santo padre".

Por la tarde, se celebrará la misa en cada una de las parroquias e iglesias de la archidiócesis por las intenciones del Sumo Pontífice.

La noticia de la elección de Bergoglio, de 76 años y hasta el pasado miércoles cardenal primado de Argentina, ha generado una verdadera conmoción en el país, donde, según una encuesta difundida hoy, el 72,1% de los argentinos cree que la llegada de Francisco al sillón de Pedro tendrá un impacto "positivo" para el país.

La presidenta argentina, Cristina Fernández, fue hoy la primera jefa de Estado en ser recibida por su compatriota, el papa Francisco, en una recepción "privada" que duró entre 15 y 20 minutos.

Fernández también mantuvo este lunes una reunión con su homólogo chileno, Sebastián Piñera, de la que no trascendieron detalles.

EFE