— BLANCA VALADEZ
4 de julio de 2013 / 09:58 p.m.

 Ciudad de México • Uno de los estudios científicos más ambiciosos que la farmacéutica suiza Roche emprendió con un monto aproximado de mil 500 millones de dólares es el desarrollo de las primeras terapias inteligentes capaces de detectar, detener y evitar la progresión degenerativa neuronal del Alzheimer antes de que se presente con todos sus síntomas, y cuyos resultados se darán en tres años.

Daniel Ciriano, director Médico de Roche Latam explicó en entrevista que el estudio clínico global del desarrollo de un anticuerpo monoclonal (gantenerumab) se está diseñando a partir del entendimiento de la fisiopatología de dicho padecimiento que amenaza con afectar al menos 4 millones de personas en las próximas dos décadas alrededor del mundo, y que en México lo padecen 800 mil personas con la proyección de que se incremente un 400 por ciento.

A finales de 2010, iniciaron un ensayo clínico con 360 pacientes sin demencia que ahora ha sido ampliado hasta los 770. Este incremento ha convertido la investigación en estudio en fase III, y los primeros resultados podrían ver la luz en 2015.

Para ello, explicó el especialista en entrevista, se está llevando a cabo un protocolo de reclutamiento muy riguroso y selectivo, en el que participa México, que incluye a personas de todas las edades, sin diagnostico alguno de Alzheimer, pero que presentan algunos síntomas como pérdida súbita de la memoria.

“Los estudios clínicos se están tardando por esa dificultad de encontrar pacientes.Estamos aplicando un criterio de selección muy estricto, es decir, un test cognitivo en el que participa un enorme equipo de psiquiatras, neurólogos, psicólogos, que disciernen entre quienes sufren de pequeñas lagunas de memoria, porque se encuentra bajo un nivel de estrés y de diversos distractores, y los que tienen lagunas de memoria porque padecen Alzheimer sin que lo sepan".

El encargado de la investigación dijo durante el Foro Roche Press Day que el equipo científico efectúa, paralelamente, a los estudios de la memoria una serie de análisis sanguíneos y, sobre todo, líquido encefaloraquidio para encontrar los marcadores específicos que identifiquen a los pacientes con Alzheimer de manera precoz.

“Estamos detectando esos biomarcadores a nivel de la sangre y del líquido encefaloraquidio para detectar si cierta proteína debería estar, se expresa primero en pequeños niveles y luego en altas concentraciones, como un indicio de qué puede esa persona desarrollará más adelante Alzheimer”.

Se trata de obtener en este estudio de imágenes y marcadores, de aquello que detecte pequeñas concentraciones de proteínas, de manera precoz, antes de que la demencia se encuentre en etapa avanzada.

“No hay edad. Hay pacientes que desarrollan la enfermedad antes que otros. Estamos concentrando en el protocolo gente que detecta fallas en su retención cognitiva, alguna la desarrolla a los 40, otros a los 50 o con más edad. Y por eso es tan difícil hacer la selección de quienes van a estar en el protocolo”.

La posibilidad, dijo, de poder detectar precozmente la enfermedad “forma parte del proyecto de tratar de encontrar soluciones lo antes posibles y brindar una solución eficiente a quienes sufren de dicha demencia que deteriora la memoria, pero también tiene efectos adversos ya que la persona se vuelve totalmente dependiente, además de causar un severo daños físico, emocional, y económico a la familia.

"La idea es que la administración de este medicamento en una etapa muy temprana frene la acumulación de esa proteína que desarrolla el Alzheimer y, al lograrlo, se evitaría el daño a las células y se frena el avance de la enfermedad. No es preventivo como sería una vacuna. Es un tratamiento que al darlo en una etapa temprana realmente evitaría una progresión y que el paciente sufra un deterioro”, agregó.

La farmacéutica está desarrollaron este anticuerpo monoclonal que actúa de la siguiente manera: se fija en las proteínas que se van acumulando y logra que dichas proteínas sean capturadas, eliminadas del sistema nervioso, a través del propio sistema inmunológico del paciente.

“Esa es la hipótesis del mecanismo de acción, que por otro lado, se está estudiando para comprobar que esto tendrá futuro”.

Para el investigador es importante aclarar que el tratamiento determinará también su posibilidad de controlar por largo tiempo la enfermedad.

“Se actuará sobre estas células donde se acumulan las proteínas en el sistema nervioso y lo que estamos tratando de ver es cuánto tiempo mantendrán a las personas controladas, si hay un efecto reversivo de la enfermedad, si realmente detiene la enfermedad degenerativa. Vamos a establecer cuánto tiempo se debe de mantener al paciente bajo tratamiento, estar seguros que si se suspende y no va avanzar el padecimiento. Estamos conociendo la fisiopatología de la enfermedad”.

Para el especialista es importante dejar en claro que el estudio puede ser una solución pero no crear en la gente falsas expectativas. “Todo hasta el momento ha sido alentador pero podemos fracasar”.

“Estamos muy entusiastas se han utilizado precisas pruebas cognitivas y de muestreo de líquido espinal para asegurarse de que todos los pacientes participantes en el estudio realmente tienen predemencia y no otro problema de memoria. Aunque el proyecto es arriesgado, desde la compañía tienen la esperanza de que este fármaco conseguirá reducir las placas amiloides del cerebro más rápido que otros fármacos”.

Roche es el mayor fabricante de medicamentos oncológicos del mundo, pero la firma con sede en Basilea espera poder aplicar también su conocimiento de la complejidad de las enfermedades en sus desarrollos en un área igualmente complicada como es la del Alzheimer.

El primer acuerdo con AC Immune por crenezumab, firmado en el 2006, ganó un notable voto de confianza el mes pasado, cuando el Gobierno estadounidense decidió respaldar un ensayo clínico que está evaluando el fármaco entre miembros de una familia extendida en Colombia que porta un gen que provoca Alzheimer.

Grandes compañías farmacéuticas están buscando desarrollar tratamientos contra el Alzheimer, pese a reveses previos, y el campo es considerado una puerta a una oportunidad comercial potencialmente enorme, aunque los riesgos son muy altos.