25 de marzo de 2013 / 03:37 a.m.

México • El Instituto Nacional de Cancerología arrancará un protocolo internacional de investigación, junto con Canadá, Estados Unidos y China, así como con diversas naciones de Europa, destinado a detectar características moleculares y posibles mutaciones genéticas del cáncer de próstata considerando que, debido al envejecimiento poblacional, los presupuestos en dichas naciones serán insuficientes para atender la demanda de atención.

Miguel A. Álvarez Avítia, oncólogo del INCan, explicó que el proyecto requiere una inversión inicial de 3.5 millones de pesos y a lo largo de tres años, en los que se espera tener los primeros resultados, se deberá hasta quintuplicar ya que se requerirá de un importante reclutamiento de pacientes, pero también de especialistas de diferentes áreas médicas, científicas. “"Es una investigación innovadora, no se ha hecho algo parecido al respecto, esperamos iniciar en este año, se están eligiendo a las instituciones participantes"”.

Por el momento ya se cuenta con una base, con el desciframiento del genoma del cáncer de próstata, “"nuestra labor consistirá en identificar las mutaciones relacionadas al receptores de andrógenos, que es la principal causa de que el cáncer siga creciendo. Vamos a determinar si la enfermedad es igual en todas las razas y con ello encontrar soluciones no sólo farmacológicas sino también influir en las políticas sanitarias, en la misma OMS, para promover un diagnóstico más temprano"”, dijo en entrevista.

Se trata de un cáncer de la glándula prostática que, a decir de Álvarez Avítia, mantiene con muchas interrogantes a la comunidad científica del mundo ya que, hasta el momento, la única causa identificable es la edad avanzada.

“"Pueden existir factores genéticos y raciales, y eso es lo que queremos determinar con esta investigación impulsada por el Instituto Nacional de Cancerología a nivel mundial cuyo objetivo es identificar diferencias o coincidencias del cáncer y, al hacerlo, diseñar estrategias sanitarias específicas, sobre todo, porque dentro de cinco años no habrá presupuesto capaz de soportar la carga de la enfermedad"”.

El especialista detalló que en los países del primer mundo se consideran que, por el envejecimiento, este tipo de tumor será impagable. En Estados Unidos se calcula que se pasará de 3 mil millones de dólares, del presupuesto que se invierten actualmente en los casos terminales, a 9 mil millones de dólares en el 2018. “Si esto se traslada a una economía como la de nosotros, en el transcurso de esos años el impacto financiero será mucho mayor”, aclaró en entrevista con Milenio.

En México se diagnostican alrededor de 15 mil nuevos casos de cáncer de próstata y más del 60 por ciento ya cursa etapas avanzadas, es decir, llega en etapa tres, lo que significa que habrá recurrencia de la enfermedad y en etapa cuatro en la que hay nulas expectativas de contar con un tratamiento de índole curativo.

“"De cada 10 pacientes tres llegan en etapa tres y otros tres en etapa terminal, en la llamada etapa cuatro, cuando el tumor maligno ya se diseminó, fundamentalmente, en los huesos, causando fractura ósea, y cuando sucede el riesgo de muerte es en un plazo de un año"”.

“"Se tienen registrados 6 mil decesos al año por causas específicas de cáncer de próstata y adicionalmente se tiene estimado que otros 3 mil hombres mueren teniendo dicha enfermedad aunque la causa reportada son diabetes, complicaciones ligadas a la hipertensión, fundamentalmente, además de que afecta pulmones e hígado"”.

La tasa de defunciones por tumores de próstata es de 121.57 por cada 100 mil hombres. Hay mayor incidencia de casos en la Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara debido a que en estos lugares se concentran los hospitales e institutos de referencia más importantes del país.

Pero no todos los hombres con cáncer de próstata tienen acceso a atención médica oportuna y de calidad. Cada paciente en etapa avanzada atendido por el Seguro Popular tiene un costo aproximado de 300 mil pesos al año, sin considerar otros gastos, inmunoterapias, quimioterapias, que elevan dos veces más ese presupuesto. Tan sólo en el INCan reciben tratamiento 150 personas, que cursaban con al menos tres años de molestias previas.

El padecimiento cursa con síntomas pocos específicos. Hay algunos motivos de alerta. Cuando hay un crecimiento de la próstata, disminuye el chorro o la fuerza urinaria, se debe de pujar para orinar, goteos al terminar.

“"El problema es cuando ya se presenta dolor óseo porque el tumor se encuentra en una etapa muy avanzada, lo cual refleja la negativa del sector masculino para efectuarse estudios tempranos, como es el tacto rectal, en el que un profesional de la salud palpa la próstata a través de la pared del recto para evaluar el tamaño, la forma y la dureza de la glándula prostática. Sin embargo en el país no hay hombre que acuda al médico. No hay una cultura de la prevención, tampoco tenemos campañas diseñadas dirigidas a ellos"”.

Miguel A. Álvarez Avitia, experto en Cáncer de Próstata y Oncólogo del Instituto Nacional de Cancerología (INCan), también consideró importante que a México llegara el nuevo tratamiento de acetato de abiraterona (Zytiga), que es la última opción terapéutica con la cual cuentan los pacientes terminales y con lo cual ya es posible ofrecer una nueva esperanza de vida.

El oncólogo detalló que este innovador medicamento oral ha demostrado que reduce 35.4% el riesgo de muerte en pacientes con cáncer de próstata avanzado, quienes han recibido quimioterapia previa. Así, después de 20.2 meses de tratamiento, los hombres tratados con acetato de abiraterona vivieron en promedio 4.6 meses más en comparación con hombres que sólo recibieron placebo.

Además, acetato de abiraterona permite al paciente recuperar su calidad de vida, pues, a diferencia de algunas quimioterapias, Zytiga no genera los efectos adversos como: cansancio excesivo, anemia, náuseas, vómito, problemas en la motilidad, caída de cabello y toxicidad en la piel.

BLANCA VALADEZ