24 de enero de 2014 / 03:15 a.m.

Los ex jugadores de la selección brasileña, Cafú y Bebeto, dijeron el jueves que sería un golpe para Brasil si no se concluye a tiempo la construcción de una de las 12 sedes del Mundial.

"Si la Arena da Baixada en Curitiba no es terminada a tiempo, sería un desastre no sólo para la FIFA sino para Curitiba y Brasil", dijo Cafú en una conferencia de prensa a la que también acudieron autoridades del gobierno y la FIFA.

Bebeto hizo una advertencia similar. Ambos fungen como "embajadores" para promover el máximo evento del fútbol mundial.

"Estoy seguro de que Curitiba nos sorprenderá. De otro modo sería terrible para todos los brasileños", dijo Bebeto. "Pedimos el Mundial, luchamos por nuestra candidatura. Sería verdaderamente terrible".

Jerome Valcke, secretario general de la FIFA, visitó Curitiba a principios de esta semana y dijo "no se puede hacer un juego sin estadio. Esto ha llegado a una situación crítica".

El jueves señaló que la FIFA revisará el estadio otra vez el 18 de febrero y hará un seguimiento del progreso "hora por hora".

Hizo un comentario positivo: los aficionados "aún pueden comprar boletos y reservar sus vuelos para Curitiba".

Valcke agregó que esto es un reto. "Pero será un gran desafío para la FIFA retirar una sede y cambiar los juegos de ciudad. No hay solución sencilla, lo mejor y más fácil para Brasil es asegurarse de que estos cuatro juegos se lleven a cabo en Curitiba".

El viceministro de Deportes, Luis Fernandes, dijo que un nuevo comité directivo supervisará el progreso de las obras y que habrá personas más experimentadas cargo, pero no especificó cuánto costarán las obras adicionales para terminar el estadio.

José María Marín, director de la Confederación Brasileña de Fútbol, dijo que estaba esperanzado.

Valcke indicó que el estadio quedará listo para finales de abril o principios de mayo, cuatro meses después de lo programado y apenas unas semanas antes de que inicie el Mundial, el 12 de junio.

Brasil ha invertido unos 3.600 millones de dólares en construir y renovar estadios y el triple en infraestructura para el evento. Aproximadamente el 80% de esa cantidad procede de recursos públicos y antes de que se asignara la organización del Mundial las autoridades dijeron que sólo se utilizarían fondos privados.

AP